Mercados

La banca y el petróleo arrastran a la Bolsa a otro mínimo anual

Los índices se desploman por el temor a nuevas víctimas en el sector financiero. El Ibex se dejó un 2,96% en su peor día en cinco meses y el S&P 500 casi el 3%.

El miedo se extendió ayer como la pólvora en todas las Bolsas mundiales, temerosas de que durante las próximas semanas aparezcan nuevas víctimas de la crisis subprime dentro del sector financiero. El cóctel no podía ser más explosivo: creciente incertidumbre sobre la situación económica, nueva subida del precio del petróleo que reforzaba los malos augurios sobre la inflación (el crudo marcó ayer nuevos máximos históricos y tanto el Brent como el West Texas llegaron a superar los 140 dólares) y malas noticias sobre la salud de las principales entidades europeas y estadounidenses. Y, por si fuera poco, los índices estadounidenses perforando los niveles considerados como críticos, que en el caso del Standard & Poor's los analistas técnicos sitúan en los 1.290 puntos (ayer cerró en 1.283,15).

La oleada de órdenes de venta se precipitó en Europa con el anuncio de una ampliación de capital, venta de activos y la cancelación del dividendo por parte del belgaholandés Fortis. Se trata del segundo gran banco que reconoce esta semana que va a apelar a los mercados para restaurar su capital (el miércoles lo hizo el británico Barclays). Al otro lado del Atlántico, la situación tampoco invitaba al optimismo; Goldman Sachs rebajaba su recomendación sobre Citi y pronosticó que en el segundo trimestre varios bancos de inversión de EE UU tendrán que realizar más provisiones para afrontar la crisis.

Este desolador panorama provocó la caída en cadena de todos los índices bursátiles. El Ibex 35 se desplomó hasta un nuevo mínimo del año, tras ceder un 2,96% y cerrar la jornada en 12.077,70 puntos, a punto de perder el nivel psicológico de los 12.000. Es la peor sesión desde comienzos de febrero y, a falta de dos días para que concluya el mes de junio, la caída mensual se eleva ya al 11,19%, el mayor retroceso desde enero, cuando bajó un 12,87%. Con ello, el índice selectivo despediría el peor mes de junio en seis años. De momento, en el año 2008 pierde ya más de un 20%.

El mercado español pierde ya en junio un 11,19%, el peor registro desde enero

La Bolsa española volvió a ser la más castigada de todo el Viejo Continente, debido a las fuertes caídas de Santander, BBVA y Telefónica, que supusieron casi la mitad de la caída en puntos del índice selectivo. Santander restó 67, BBVA 61 y Telefónica 45 puntos.

En EE UU, el balance fue similar: el Dow Jones cedió un 3,03% y cerró en mínimos anuales, el Standard & Poor's un 2,94% y el Nasdaq, un 3,33%. A las desfavorables noticias que siguen azotando al sector financiero se sumaron ayer las pesimistas perspectivas sobre los beneficios de otras compañías, como Oracle que presentó unos resultados trimestrales inferiores a lo esperado, General Motors o Chrysler. Goldman Sachs rebajó su recomendación sobre la primera a vender, mientras que los responsables de Chrysler tuvieron que desmentir los rumores que apuntaban a una posible quiebra de la compañía.

En este contexto, los expertos consideran que la recuperación de la confianza tardará aún en llegar, algo que ya se refleja en la elevada volatilidad que dibujan los índices. Sin ir más lejos, el Ibex ha encadenado esta semana una pérdida del 1,59% el martes, para remontar un 1,97% el miércoles y retroceder ayer casi un 3%, la quinta mayor caída del año.

'Nuestro primer objetivo del Ibex son los 11.900 puntos. Todavía está lejos, pero en las próximas sesiones podría tender hacia estos niveles. Consideramos que puede haber más compañías que tengan que acudir al mercado para conseguir capital', explica Iván San Félix, analista de Renta 4.

Este experto añade que el sentimiento del mercado se ha tornado muy negativo en los últimos días, debido a las crecientes dudas sobre el sector financiero y al hecho de que se está descontando una subida de los tipos de interés en EE UU. El miércoles, la Reserva Federal decidió mantener sin cambios su política monetaria, pero alertó de que persisten los riesgos inflacionistas.

La próxima semana le toca el turno al Banco Central Europeo, que en sus últimas intervenciones ha insistido en que su prioridad es intentar detener la escalada de los precios, muy por encima del objetivo del 2%.

Resultados empresariales

Adrián Serrano, de Norbolsa, afirma que 'el escenario macroeconómico está muy complicado. La semana que viene y la siguiente se publicarán resultados empresariales en EE UU y el mercado está descontando caídas muy importantes en los beneficios. Habrá que ver si estas expectativas son secundadas por la realidad'. Por ello, Serrano augura que durante los próximos meses el panorama para las Bolsas continuará siendo bastante incierto.

En Ahorro Corporación aseguran que el comportamiento del Ibex estará muy condicionada a la evolución del PIB español, ya que en las últimas semanas el mercado ha asistido a continuas revisiones a la baja de las previsiones de crecimiento. 'Quedan dos años de ajuste, a pesar de que los pesos pesados de la Bolsa española (Telefónica, Santander, BBVA, Repsol e Iberdrola), tienen un elevado componente de su negocio en América Latina y a que son compañías que están muy baratas en Bolsa', añaden.

'Estamos en el filo de la navaja'

'Ya no hay margen', explicaba ayer tarde José Luis Cárpatos, analista de Serenitymarkets.com, 'si el mercado pierde los nervios las caídas pueden ser muy fuertes, pero de momento ese umbral está aún por ver'. Cita como referencia clave los 1.296 ó 1.300 puntos del S&P. 'Han hecho trading en un rango que tenía el suelo en estos niveles. Y si empiezan a vender son implacables, y mañana Europa abre con hueco bajista', añade.

El soporte alrededor de los 1.295 puntos del S&P funcionó durante gran parte de la sesión de ayer pero no resistió la presión vendedora al cierre y el índice perforó los 12.900, sin duda un preludio desalentador para el arranque de hoy. El consejo de Cárpatos es cristalino: 'Para quien esté fuera, entrar ahora en el mercado es un suicidio'.