Comienzo

Se abre el ciclo para invertir y hacer el bien

Ganar dinero ya no es el único objetivo de la inversión. Desde hace tiempo, la inversión socialmente responsable ha sumado adeptos y ahora este concepto se ha ampliado hasta abarcar fines éticos, religiosos, de buen gobierno o políticos que, según Merrill Lynch, mejorarán su rentabilidad.

Benjamín Franklin pensaba que ganar dinero y promocionar ciertas virtudes no solo era posible sino obligatorio (doing well by doing good). La filosofía de uno de los más pragmáticos fundadores de EE UU ha ido calando aunque, realmente, no siempre ha sido rentable.

En Merrill Lynch creen que esto va a cambiar en el actual ciclo. Según un estudio presentado hace unos días por el estratega José Rasco, las 'inversiones basadas en valores', conocidas por su siglas en inglés VBI, 'están muy bien posicionadas para superar el rendimiento del mercado', algo que reconocía que no ha pasado hasta ahora.

Y no ha ocurrido porque desde que se empezó a compilar datos de este tipo de inversión -2002- el mercado ha favorecido a las empresas de baja capitalización que son las que, por razones de tesorería, suelen prestar menos atención a estas inquietudes. Pero en Merrill consideran que dada la situación de los mercados, las empresas que van a mejorar su rendimiento en la Bolsa son las de alta capitalización y dividendo y baja volatilidad, es decir, el perfil de compañías donde se cultivan los valores buscados por los inversores más motivados.

'Estas compañías, en las que además hay una fuerte inquietud por el gobierno corporativo, suelen ser contracíclicas', explican los analistas 'y tienden a mejorar el rendimiento del mercado en momentos de desaceleración de beneficios', que es lo que se espera.

En este banco de inversión consideran que las actuales estadísticas son insuficientes para reflejar tendencias asentadas y que se abre un nuevo ciclo. Rasco afirmaba que la VBI está en sus inicios y que el seguimiento que ellos hacen responde a un interés por parte de unos inversores cada vez más selectivos.

Pese a estar en sus inicios, el mercado global para los fondos de inversión basados en 'valores' alcanzó los 5.000 millones de dólares en 2006 por el mayor interés en el medio ambiente y la expansión de fondos ideológicos o religiosos. Se estima que los fondos que invierten de acuerdo a la Sharia (la ley islámica) superaron los mil millones de dólares en 2006.

El muro de Darfur sigue (casi) intacto

Los accionistas de dos fondos de Fidelity rechazaron la semana pasada una moción que abogaba por eliminar de su cartera a empresas que inviertan en Sudán y están presuntamente ligadas al genocidio de Darfur, entre ellas, Petrochina.

La moción fue presentada por Inversores contra el Genocidio desde hace meses y Fidelity se ha opuesto contundentemente afirmando que es contraproducente puesto que dejaría a las empresas sin voces críticas y a Sudán con más poder en sus empresas públicas.

A pesar de estas explicaciones, el 20% y el 31% de los inversores de los dos fondos votaron a favor de la propuesta de Inversores contra el Genocidio, algo muy notable dada la campaña en contra que ha hecho Fidelity