Infraestructuras

Obra pública en Asia, El Dorado del siglo XXI

China corre para levantar en cinco años 40 aeropuertos y asfaltar 25.000 kilómetros de autopistas. El continente disfruta de la fase expansiva más fuerte en dos décadas

La potencia de China es tan abrumadora que supera cualquier previsión. Con una población de 1.300 millones de habitantes, el gigante asiático se ha puesto en movimiento y devora recursos del mundo entero. En cuatro años, el PIB per cápita ha pasado de 1.500 dólares a más de 2.500 y el cambio de ritmo se nota. Siendo Asia el destino del 40% de las exportaciones chinas, todo el continente se beneficia de su enorme fuerza centrífuga. Asia creció un 8,7% en 2007, según las estadísticas del Banco Asiático de Desarrollo (BAD). Se trata de la tasa más fuerte en dos décadas. El banco UBS calcula que la región ya representa el 12% del PIB mundial y no queda mucho para que se convierta en el primer bloque mundial. Para que la maquinaria funcione, se requiere una ingente inversión en infraestructuras. El Dorado existe y no es una ciudad mítica oculta en las profundidades de la selva amazónica, es un continente entero con 4.000 millones de personas deseosas de consumir.

En el año 2005, el Banco Mundial cifró en un billón de dólares (645.000 millones de euros, un 65% del PIB español) la inversión del conjunto de Asia en infraestructuras durante el siguiente lustro. Hoy se puede decir que sus números se han quedado muy cortos. æscaron;nicamente los recursos que está movilizando China equivalen a 1,1 billones de dólares en el plan 2005-2010.

En 1995 la red de autopistas del cuarto país más grande del mundo apenas llegaba a 10.000 kilómetros; dentro del plan de inversiones 2005-2010 se prevé construir unos 25.000 kilómetros. Para dentro de dos años está previsto que la red nacional supere los 60.000 kilómetros. Simultáneamente, el número de aeropuertos a abrir entre el periodo 2005-2010 es de 44. El año pasado se matricularon 8,2 millones de coches en China, un incremento de 22% respecto al ejercicio anterior, aunque la tasa de penetración de vehículos no llega al 2,8%. 'China será el mayor mercado del mundo de automóviles. La cuestión no es si esto sucederá, sino cuándo, y la perspectiva es que lo haga en un lapso de cinco a 10 años', explica Samantha Ho, directora de inversiones de Invesco en Hong Kong. El principal argumento de inversión de la gestora para China es el de las infraestructuras. 'El gasto del Gobierno en este sector mantendrá el crecimiento del país', asegura.

La inversión en servicios se multiplicará por cuatro en una década

Cada vez se necesitan más cosas. La tasa de urbanización ha pasado de alrededor del 33% en el año 1997 al 47% en la actualidad. No en vano, hay más de 60 ciudades de las llamadas de cuarto grado, que son aquellas que tienen más de cinco millones de habitantes, según explica la gestora británica Scottish Widows.

'Esta demanda por la urbanización será uno de los elementos que mayor impacto tendrá en la economía mundial durante las próximas décadas', advierte Goldman Sachs. 'El proceso implicará una inversión sustancial en infraestructuras y proyectos urbanos como la electricidad, el abastecimiento de agua corriente, tratamiento de aguas, así como propiedad residencial', añade el banco de inversión. Goldman Sachs espera que el tamaño de la economía china llegue a ser en el año 2035 unas 17 veces superior al tamaño que tenía en 2004, 'sobrepasando a EE UU como primera potencia mundial'.

El avance del país es tan grande que ha pasado a ser importador neto de casi todos los productos que hasta hace muy poco tiempo exportaba. 'La urbanización e industrialización del país significa que va a comprar muchas materias primas, porque no tiene reservas suficientes. China se convirtió en importador neto de petróleo en 1993 y ahora ya equivale al 9% del consumo mundial. Aunque haya una recesión en EE UU, la dinámica del consumo en Asia es tan importante que lo compensará', explica Jason Pidcock, gestor de renta variable de la gestora BNY Mellon.

Y se trata de una historia que va a durar. Las previsiones que maneja la gestora M&G Investments revelan que el gasto en infraestructuras del conjunto de Asia continental se multiplicará por cuatro desde 2017. Puede que a algunos inversores Asia les quede demasiado lejos. Pero jugar la baza de el continente que promete ser El Dorado del siglo XXI no es tan complicado: la firma de análisis de fondos Morningstar certifica que en España hay 300 fondos registrados que venden Asia.

LAS CIFRAS

7,6% es la tasa de crecimiento de PIB pronosticada para Asia en 2007. Para Europa, la estimación es del 1,4%.

60 es el número de ciudades chinas de 'cuarto grado', las que tienen más de cinco millones de habitantes.

300 son los fondos registrados a la venta en España cuya estrategia de inversión es el continente asiático.

Juegos Olímpicos multimillonarios

Pekín invertirá unos 40.000 millones de dólares (28.500 millones de euros) en la realización de los Juegos Olímpicos, que tendrán lugar entre el 8 de 24 del próximo mes de agosto.

La cifra supone más de un 40% del gasto desarrollado en todos los Juegos celebrados a lo largo de los últimos 30 años. El Comité Olímpico chino espera que la venta de productos relacionados con el evento genere unos ingresos de al menos 76,8 millones de euros. Las autoridades de Pekín esperan que la recaudación total relacionada estrictamente con la competición supere los 1.100 millones.

Pero eso es sólo una parte de todo el negocio, porque se espera que el acontecimiento deportivo traiga a la ciudad a dos millones de turistas adicionales a los que ya recibe.

De la misma manera, la actividad relacionada con los Juegos ha creado 1,82 millones de puestos de trabajo a lo largo de los últimos cuatro años.

Pekín no ha reparado en gastos para desarrollar un acontecimiento que asombre al mundo entero. La consecución del evento olímpico ha constituido la excusa para modernizar de arriba abajo una ciudad que, todo hay que decirlo, va perdiendo su encanto para convertirse en un aséptico circuito turístico.

La revolución afecta sobre todo a la ciudad, pero hay que recordar que el PIB de Pekín es menos del 4% del total de China.