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Prasa y los daños colaterales por AstapaUna deuda de 1.713 millones

El grupo cordobés participa en empresas cotizadas y sus negocios van desde el ganadero hasta el fútbol

Le temo más a los daños colaterales que lo que me pueda pasar a mí', comentó José Romero, presidente del grupo Prasa, esta semana en unas declaraciones recogidas por Abc, pocas horas después de que depositara una fianza de 300.000 euros para eludir la cárcel cuando saltó en Estepona la operación Astapa (el alcalde Antonio Barrientos ingresará hoy en prisión incondicional). Y es que del futuro de Prasa no están pendientes sólo sus más de 2.000 empleados y el sector inmobiliario español. Hasta los aficionados del Córdoba Club de Fútbol están atentos.

La familia Romero González ha creado un imperio empresarial que en los últimos años, al calor del boom inmobiliario, ha situado a Prasa, que nació en Córdoba en 1961, entre los líderes del sector español.

Conocer su verdadera situación económica en la actualidad es complicado. La compañía no ha aportado datos de su último ejercicio y sólo es posible acceder a las cuentas ordinarias de 2006 en el Registro Mercantil aprobadas el pasado julio. Según las mismas el accionariado de la empresa se reparte entre José Romero González, con el 48% y sus hermanos Juana , Celedonio, Pablo y Juan Carlos, todos ellos con un 13%.

De acuerdo a esas cuentas el grupo Prasa obtuvo ingresos en 2006 de 452,5 millones de euros, frente a 435,9 millones en 2005 y logró beneficios por 110,3 millones (64,8 millones en 2005). Además de la promoción inmobiliaria la compañía familiar se dedica al sector de la construcción, en España y Portugal, a través de su filial Cisa, y es propietaria de la empresa de gestión de centros residenciales para mayores Sanyres.

Según las mismas cuentas consultadas, otras actividades a las que se dedican empresas del grupo o asociadas son, entre otros, la producción, distribución y comercialización de reactivos biológicos; la importación y exportación de vehículos de motor; la explotación de instalaciones deportivas; escuelas de enseñanza privada y servicios de aseguradora.

Prasa es propietario también de Compañía Ganadera y Cinegética, con un valor contable de 4,3 millones de euros. Y cuenta, según el informe de 2006, con una participación en el Córdoba Club de Fútbol valorada en 3,9 millones.Un buen número de grandes empresarios inmobiliarios españoles ha seguido de cerca los acontecimientos ocurridos en Estepona. Porque Romero González ha hecho negocios con todos ellos. El presidente de Prasa se alió con Joaquín Rivero en su batalla por el control de Metrovacesa contra la familia Sanahuja, actuales dueños de la inmobiliaria.

Prasa compró el 3% de Metrovacesa y cedió todos sus derechos políticos a Rivero. Lo hizo el 25 de enero de 2007 por 271,7 millones de euros. Caja Madrid financió la compra otorgando un préstamo por 276 millones y Romero pignoró las acciones adquiridas para garantizar dicho préstamo. Tras la salida de Rivero de Metrovacesa, Prasa es ahora accionista de la francesa Gecina.

En octubre de 2007 compró el 5% de la inmobiliaria Realia, controlada por Caja Madrid y FCC. El precio pagado fue de 90 millones de euros, a 6,32 euros por acción; el viernes los títulos de Realia cerraron a 3,38 euros.

Fuera del mundo inmobiliario cotizado Prasa también ha cerrado negociaciones con otras grandes compañías. Según las cuentas de 2006, el grupo familiar tenía el 5% de Lazora, valorado en 7,6 millones.

De acuerdo a las mismas cuentas, Prasa poseía el 8,33% de Copérnico Real Estate, empresa controlada por el banco Fortis.

En 2006 prestó a otro inmobiliario cordobés, Rafael Gómez Sánchez, conocido como Sandokán, imputado por el caso Malaya, 62,4 millones de euros.

Una deuda de 1.713 millones en 2006

Prasa contaba con una deuda con entidades financieras de 1.713 millones de euros a 31 de diciembre de 2006. En 2007 vencían 646,79 millones y este año, 432,6 millones. Este diario ha tratado de ampliar esta información con la compañía y saber si se ha negociado una refinanciación, pero no ha sido posible. El importe total de las deudas con garantía hipotecaria por formalización de préstamos era de 1.130,5 millones.