Andalucía

La alta tecnología se impone al subdesarrollo económico

Andalucía ha dejado atrás la lacra del subdesarrollo gracias, en buena medida, a los generosos fondos europeos. Esta millonaria partida de más de 65.600 millones de euros de 1986 a 2006, la mitad de ellos dedicados al sector agrícola a través de la PAC, ha servido para revolucionar las infraestructuras y corregir los desequilibrios. Como resultado, la comunidad dispone hoy de la misma estructura económica de los países de la UE, dominados por el sector servicios.

En tres décadas, el espectacular salto se traduce en que Andalucía ha multiplicado su PIB por más de diez, mientras que España lo ha hecho por nueve. Partía con sólo un 54% de la renta de la UE y ya sobrepasa el 82% en términos de convergencia. Además, la comunidad todavía dispone de cuatro años más de ayudas europeas preferenciales, unos 14.000 millones de euros hasta 2013, para culminar el salto tecnológico que persigue. Aunque sigue pendiente la convergencia plena en renta y tasa de paro, la comunidad empieza a liderar sectores estratégicos como la energía solar o la biomedicina.

Pero hace 30 años el sur contaba con una economía dependiente y dominada por un precario sector primario. La escasa industria relevante, como la naval, estaba a las puertas de la reconversión y el sector servicios no se había desarrollado. Las infraestructuras, que se corrigieron drásticamente durante la Exposición Universal con unas inversiones públicas de un billón de las antiguas pesetas y grandes emblemas como la primera línea de AVE de España, representaban al comienzo de la democracia sólo el 8% de las existentes en España. Sólo en carreteras y autovía, los apenas 170 kilómetros de hace 30 años se han convertido ahora en 2.082, destacando especialmente la A-92, que ha articulado toda la comunidad.

El tejido productivo era en creación de sociedades casi un 20% menor que la media nacional. Ante esta extrema debilidad, Andalucía fue pasto de la emigración y perdió cerca de 1.900.000 habitantes. En la vertiente social, imperaba el analfabetismo y sólo un tercio de la población activa tenía estudios primarios, frente a la actual mayoría cualificada.

La comunidad lleva ahora treceaños creciendo por encima de la media y generando mayor nivel de empleo. El gasto en I+D se ha multiplicado por 12 y el grueso de la población ocupada andaluza se dedica ya a los servicios. También se ha multiplicado por diez la creación de sociedades mercantiles. A nivel demográfico, Andalucía es ahora una región receptora neta de población que, además, ha conseguido mantener en el territorio a su población rural. Destacan emblemas económicos como la potente industria de los invernaderos de Almería o los parques tecnológicos Cartuja 93 y, sobre todo, el PTA de Málaga.

Hegemonía. El mayor feudo de los socialistas

Andalucía se ha convertido en una de las grandes asignaturas pendientes de la derecha y en el mayor feudo electoral del PSOE, el único partido que ha gobernado la comunidad en democracia. Ha sido, además, una de las autonomías que en más ocasiones se ha enfrentado con el Gobierno central para defender sus derechos.

El pulso se ha visto incluso cuando el Ejecutivo español ha estado en manos socialistas. Como prueba, las cuotas de autogobierno iguales a Cataluña logradas en el nuevo Estatuto. Entre los contenciosos más sonados destacan la movilización que arrancó la autonomía por la vía rápida y las denuncias contra los Gobiernos de José María Aznar por falta de inversiones y recorte de financiación.

Datos

Habitantes: 8.059.461

PIB per cápita: 18.298

Superficie: 87.598 km2

I+D/PIB: 0,90%

Extranjeros: 6,6%

Fuente: INE