Inmobiliaria

Aisa tratará mañana de convencer al juez de su solvencia

La inmobiliaria Aisa tiene previsto presentar mañana ante el juez nuevas pruebas sobre su solvencia que permitan a la compañía salir de la delicada situación en la que se encuentra. La constructora Asefa solicitó el pasado mes de abril la entrada en concurso de Aisa, a la que reclama el pago de 1,3 millones de euros. Desde entonces el juzgado mercantil número cinco de Barcelona estudia las pruebas aportadas para tomar una decisión.

La cotización de la inmobiliaria catalana lleva suspendida desde el pasado 14 de mayo cuando el auditor de las cuentas de la empresa, BDO, comunicó que debido 'a la gran importancia de las incertidumbres y limitación al alcance el auditor no puede expresar una opinión sobre las Cuentas Anuales individuales y consolidadas'. La consultora había apuntado entre las salvedades del ejercicio pasado de Aisa 'la capacidad de la sociedad para continuar sus operaciones, realizar sus activos y liquidar sus pasivos por los importes y según la clasificación con la que figuran en las cuentas anuales dependerá de la decisión judicial definitiva referente a la solicitud de concurso presentada por un acreedor'.

Aisa ya acudió al juzgado el 5 de mayo para aportar datos que eviten su entrada en concurso. Entre la información entregada por la propia compañía, a la que a una parte ha tenido acceso este diario, figura que la empresa debe a sus principales accionistas, entre los que se encuentra el grupo Nozar, con el 5,9% del capital, 91,3 millones de euros. Según ese informe pericial Aisa ha incurrido en impagos bancarios, a 11 de abril, por 16,6 millones de euros. Los mayores corresponden a Caja Castilla La Mancha (uno de 2,6 millones y otro de 9,3 millones); Caixa Penedés (tres millones) y Banco de Valencia (1,5 millones).

Desde el 31 de marzo cinco consejeros de la inmobiliaria han abandonado el puesto.