Lealtad, 1

En el centro de la tormenta

Después de todo, puede que no hayamos visto todavía lo peor de la crisis financiera. Tras el colapso de Bear Stearns, hoy propiedad de JPMorgan, las miradas están puestas ahora en Lehman Brothers, el más pequeño de los bancos de inversión de Wall Street, pero lo suficientemente grande como para sacudir los cimientos del sistema, tumbar a las Bolsas y disparar las primas de riesgo.

Cuando la Reserva Federal salió al rescate de Bear Stearns el mercado vivió una sensación de alivio, porque quedó meridianamente claro que la Fed no va a permitir el colapso del sistema financiero.

Y ahora le toca el turno a Lehman y el guión se parece mucho. A dos semanas para la publicación de resultados las casas de análisis barajan la posibilidad de que la firma presente pérdidas superiores a los 300 millones de dólares, mientras que trascienden a la opinión pública noticias sobre una nueva ampliación de capital, debido a su exposición a activos ilíquidos. Algunos medios, incluso, subrayan la opción de que sea comprada por otro grupo mayor, como le sucedió a Bear Stearns.

En su blog, Nouriel Roubini, profesor de Económicas de la Universidad de Nueva York, afirma que la complacencia de los mercados tras el rescate de Bear Stearns se está diluyendo, y pone de relieve que las pérdidas provocadas por las hipotecas subprime pueden haber sido sólo la punta del iceberg de una burbuja de crédito que se va pinchando por fases; a medida que empeora la situación económica podrían ir quebrando otras parcelas del sistema no necesariamente vinculadas a las hipotecas de riesgo, sino a préstamos hipotecarios de mayor solvencia, créditos personales, financiación empresarial y así sucesivamente. 'No había pasado la tormenta, sino que estábamos en el centro de la misma, y los acontecimientos más recientes sugieren que lo peor está ante nosotros, para la economía, para las Bolsas, para los mercados de crédito y los monetarios', afirma.