Aniversario BCE

Trichet pide que se profundice en la "integración económica y financiera"

Para el presidente del Banco Central Europeo la ampliación de la zona euro constituye el reto de los próximos años.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, ha llamado a "la profundización de la integración económica y financiera" durante su discurso en Francfort, dentro de los actos de celebración del décimo aniversario de la entidad que preside.

Durante la ceremonia, en la opera antigua de la capital financiera alemana, Trichet ha hecho hincapié en que "no es tiempo para la complacencia" puesto que la Unión Monetaria se enfrenta "al rápido progreso tecnológico, la globalización en todas sus dimensiones y el envejecimiento de la población".

Para el presidente del BCE, el reto de los próximos años es la ampliación de la zona euro. El BCE, se creó el 1 de junio de 1998 en sustitución del Instituto Monetario Europeo (IME) y forma, junto con los bancos nacionales de los países que integran la zona del euro, el Eurosistema, que aglutina 15 naciones y 320 millones de habitantes. El 1 de enero de 2009, Eslovaquia introducirá el euro y pasará a formar parte del Eurosistema.

Pöttering también pide la ampliación de la zona euro

Al acto para celebrar el aniversario ha asisitido la elite financiera, económica y política europea. En la ceremonia también han intervenido el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; el presidente del Parlamento Europeo, Hans-Gert Pöttering; el presidente del Consejo Europeo, Janez Jansa; el del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker; y la canciller alemana, Angela Merkel.

Con una irónica alusión al Reino Unido, Pöttering ha pronunciado su discurso en inglés y en alemán y ha dicho que está dispuesto a hacerlo por completo en inglés dentro de diez años, si todos los países anglo parlantes de la UE se han adhieren a la zona euro.

Pöttering ha asegurado que "tras sólo diez años de existencia, el BCE es conocido por el 75% de los ciudadanos europeos" y que el euro ha proporcionado tipos de interés bajos debido a un elevado grado de estabilidad de los precios, al mismo tiempo que "nos ha protegido de lo peor en las actuales turbulencias financieras desencadenadas por la crisis de las hipotecas sub-prime de EE UU".