David Clott

'Se verán más emisiones de convertibles'

Afincado en Boston y con 16 años de experiencia, Clott trabaja en Morley, gestora de activos de Aviva, desde 1999. Gestiona los fondos de convertibles de la firma

'Se verán más emisiones de convertibles'
'Se verán más emisiones de convertibles'

Los convertibles, un híbrido entre la renta fija y las acciones, están en auge. Son una alternativa más conservadora a la renta variable pura -actualmente en momentos bajos-, se benefician de un entorno volátil y los emisores aprovechan que en ciertos casos no computen como deuda. Al tratarse de uno de los pocos mercados abiertos donde encontrar financiación ofrecen condiciones atractivas. Esta misma semana La Caixa captó en cuatro horas 838 millones de euros con bonos convertibles en acciones de Criteria. David Clott, especialista de convertibles de Morley, prevé una avalancha de papel en los próximos meses.

La crisis ha acelerado las emisiones de bonos convertibles. ¿Continuará esta tendencia?

La crisis ha generado mucho estrés en los balances y para mejorarlos las entidades necesitan recapitalizarse. En el entorno actual los convertibles son una de las pocas formas que tienen para conseguir liquidez. Claramente las necesidades de capital continuarán. Lo hemos visto con las emisiones de las últimas semanas y por las conversaciones que hemos mantenido con los bancos de inversión pensamos que esta tendencia va a continuar un tiempo. Hay mucho papel de los intermediarios financieros preparado para salir.

'Los 'spreads' más amplios en convertibles se vieron en marzo al situarse entre los 700 y los 750 puntos básicos'

¿Es una noticia positiva para el mercado?

Desde el punto de vista del inversor es bueno y malo. El papel es barato y ofrece un valor tremendo. Al mismo tiempo, cuando hay una avalancha de papel tiende a mantener las valoraciones bajas. Las emisiones recientes han estado valoradas en millones de dólares. Por tanto, en el corto plazo el papel se colocará a precios atractivos pero no espero que su valor aumente rápido.

¿Por qué el resto de los mercados de capitales se ha paralizado bastante y el de convertibles no?

Las entidades necesitan obtener calificaciones crediticias altas de las entidades de rating y para ello sus balances deben estar compensados. Los ratios de deuda ya son demasiado elevados, por eso no pueden emitir deuda. Lo mejor sería que ampliaran capital directamente si el mercado estuviera más robusto. Como no pueden, los convertibles son la única opción que queda. La mayoría de las emisiones no son de bonos convertibles sino de deuda subordinada convertible que computa como acciones. Por eso el 80% de los convertibles que están saliendo al mercado están recibiendo crédito de parte de las agencias de calificación de riesgo como acciones.

¿Qué características tienen?

Estamos hablando de emisiones perpetuas que no tienen una fecha de vencimiento. También hay otro tipo, las obligatorias. En estas emisiones en vez de recibir dinero a la fecha del vencimiento, el inversor recibe acciones. No tiene la opción de no convertirlas.

¿Cómo son las tendencias en Europa?

Los volúmenes que se están emitiendo no son tan cuantiosos pero si miramos las estructuras de algunas de las emisiones que se han ejecutado este año, como la de Fortis, son similares. Las necesidades son las mismas. Creo que se verán muchas más emisiones en los próximos meses. Simplemente hay un retraso con respecto a EE UU.

¿Cómo ha evolucionado el coste de estas emisiones?

Antes de agosto era muy barato para el emisor. De todas maneras no se emitían este tipo de productos porque no había estrés financiero. Ahora es claramente más caro. Al mismo tiempo, a pesar de que los diferenciales son tan amplios, es una buena alternativa para las empresas en lugar de emitir deuda. Los spreads para el mercado de convertibles alcanzaron su máximo en marzo. Es difícil dar una cifra exacta pero si lo comparamos con el mercado de deuda corporativa de alto rendimiento, el máximo se alcanzó en febrero y la media se situó entre 700 y 750 puntos básicos. El mercado de convertibles tiende a moverse en línea y alcanzó el mismo nivel un mes más tarde.

¿Cree que ya hemos visto los diferenciales más amplios?

Es difícil de saber. Creo que hemos visto lo peor pero al mismo tiempo no creo que las compresiones se produzcan con mucha rapidez. La volatilidad va a continuar, al igual que las presiones inflacionistas. No creo que el estrés financiero desaparezca rápido.

¿Cuánto tiempo pueden sobrevivir los bancos sin que regrese la normalidad a los mercados de capitales?

Están en una situación bastante buena. Una vez amasen el capital necesario pueden aguantar el estrés financiero en el corto plazo. De momento, hay mucha liquidez en el mundo, especialmente en lugares como Asia o Oriente Próximo. Por eso hay bancos que pueden captar 8.000 millones de dólares en una noche. No creo que la situación se normalice rápido. Es difícil saber cuánto tiempo pueden aguantar los bancos con los mercados de capitales cerrados. Creo que veremos una compresión de márgenes en los bancos, despidos y concentraciones en el sector. La consolidación será la tendencia futura.

El riesgo de las tensiones inflacionistas

Una aceleración del crecimiento global, la estabilización de los mercados y una caída de los precios de las materias primas conformarían el mejor escenario para los mercados en los próximos meses, según Clott.

El problema, en su opinión, es que las tensiones inflacionistas van a continuar en un primer plano, especialmente si el crecimiento económico global se mantiene fuerte. 'Para mi no hay suficientes recursos en el mundo para satisfacer toda la demanda', explica.

Por ello, el futuro de China se perfila como uno de los elementos más críticos a vigilar. La demanda del gigante asiático se ha acelerado, en previsión a la celebración de los juegos olímpicos este año, por eso está por ver cómo evoluciona su economía una vez se reduzca ese gasto en infraestructuras.

En cualquier caso, Clott tampoco vaticina un escenario catastrofista para los meses venideros. Cree que los bancos podrán continuar recapitalizándose y no espera ningún otro rescate como el que requirió Bear Stearns en marzo. Confía en la labor de los bancos centrales y su papel como cortafuegos. Por eso cree que el riesgo de colapso financiero ha pasado.