Inversor

Warren Buffett, de compras por el centro de Madrid

El hombre más rico del mundo apenas pasará 24 horas en Madrid. Su agenda incluyó una visita al Rey y encuentros con directivos para su búsqueda de empresas.

Warren Buffett, de compras por el centro de Madrid
Warren Buffett, de compras por el centro de Madrid

Millonario busca empresas españolas donde invertir. Warren Buffett (77 años), el más rico del mundo, llegó ayer a Madrid con 35.000 millones de dólares (más de 22.000 millones de euros) en el bolsillo. Quiere comprar empresas grandes o medianas, con balances sólidos, ventajas competitivas duraderas, bien gestionadas y a precios razonables. La expectación era alta. Había bofetadas por saber dónde ha puesto el ojo el oráculo de Omaha.

Unas horas después de su aterrizaje en Madrid y tras un encuentro con el Rey de España, Buffett se desplazó al Hotel Palace para atender a la prensa. La sala Neptuno estaba abarrotada. Unas 15 cámaras de televisión, unos 15 fotógrafos y más de cincuenta periodistas se agolpaban en la sala para escuchar a uno de los inversores más respetados.

La cita era a las seis. Unos minutos después hizo su entrada. Como si de una estrella de rock se tratara, este mago de las finanzas sufrió los flashes de los fotógrafos en su camino a la mesa. Se sentó, posó unos minutos, se sirvió una coca cola, un buen reclamo publicitario para la empresa de la que es el principal accionista a través de Berkshire Hathaway, y empezó la función.

'Hemos tenido mucha suerte comprando empresas en EE UU pero no se nos conoce tanto fuera. Estamos aquí para corregir ese problema', explicó. 'Queremos que se conozcan bien los beneficios de unirse a Berkshire Hathaway'.

El conglomerado que dirige Buffett, una empresa que aúna negocios tan dispares como seguros, golosinas, enciclopedias o aspiradoras, tiene una capitalización de mercado que ronda los 188.000 millones de dólares. Por eso, según Buffett, su búsqueda se centra en empresas grandes. El requisito mínimo para estar en su lista de objetivos es ganar unos 50 millones de euros antes de impuestos. Eso sí, 'cuánto más grande sea la empresa mejor'.

Un perfil al que responden numerosas empresas europeas. De ahí que Buffett, reacio a salir de Omaha, el centro de operaciones desde el que controla las 76 empresas de su imperio, se decidiera a realizar la gira europea. 'Tenía que haber venido hace 10 años, pero más vale tarde que nunca', explicó Buffett.

Apenas pasará 24 horas en la capital española pero espera que de su apretada agenda surta alguna recompensa. No tiene prisa. No piensa cerrar acuerdos, hoy, mañana o en el próximo mes. Quiere sembrar para después recoger el fruto. Ayer cenó con cuarenta empresarios españoles y confía que el viaje no resulte en vano. 'Espero que en los próximos meses piensen en nosotros y nos llamen'.

Pero Buffett apenas dio carnaza a su audiencia. Si en Suiza alabó a Nestlé o a Roche y en Alemania recalcó las bondades de los bienes de consumo o las empresas manufactureras, ayer las pistas escasearon. Reconoció que no viene con ninguna preferencia sectorial en mente y que si compra en España tiene la intención de obtener la mayoría de la empresa. Eso sí, fiel a su filosofía de inversión, sólo invertirá en empresas que entienda bien. Por eso, tampoco le interesan las materias primas. 'Nunca he ganado dinero con ellas y no las entiendo'. Alguna otra pincelada que dio fue su apuesta bajista para el dólar 'si se siguen llevando las mismas políticas' o su interés por Asia. En cuanto a la crisis, cree que los momentos de pánico han pasado, pero que la economía aún sufrirá.

Si la experiencia de Eitan Wertheimer, presidente de Iscar, la primera gran adquisición de Buffett fuera de EE UU sirve de ejemplo, los empresarios españoles probablemente tratarán de ganarse la confianza del oráculo de Omaha. Wertheimer, presente ayer en la rueda de prensa, dijo que el reconocimiento general de su empresa ha aumentado. Lo mejor de todo, aseguró, es que el país ha notado también un importante flujo de inversión extranjera.

Bienvenido, pues, Mr. Buffett. El mundo empresarial español probablemente le daba las gracias ayer. Y más si fructifican los acuerdos. Hoy las cámaras estarán en Milán, última etapa de la gira europea que le ha paseado por Fráncfort y Lausana (Suiza).

La frase

Queremos que se conozcan bien los beneficios de unirse a Berkshire Hathaway. Espero que en los próximos meses piensen en nosotros y nos llamen' Las clavesGanar con el sentido común

Las claves

1. Comprar sólo empresas que entiende y en las que pueda predecir cómo estarán en unos 10 o 20 años. Esa es la máxima que ha seguido Buffett durante 50 años. Puro sentido común pero no siempre fácil de aplicar. Un rigor que le mantuvo alejado de las empresas de Internet cuando subían como la espuma pero que también le evitó pérdidas astronómicas cuando cayeron.

2. Tres máximas. Buffett comenta que las tres lecciones más importantes para afrontar una inversión las aprendió de Benjamin Graham, leyendo el El inversor inteligente con 19 años. La primera consiste en pensar en las acciones que uno invierte como partes de un negocio y no como simples cifras que se mueven en la pantalla de un ordenador. La actitud es la segunda. Pensar que el mercado de valores le sirve a uno es la clave para ganar a largo plazo. La tercera máxima consiste en pagar siempre un poco menos de lo que uno piensa que vale una empresa, lo que califica como el margen de seguridad.

3. La paciencia. Es otra virtud que ha caracterizado a Buffett. Invierte en empresas que considera que están infravaloradas y espera los años que hagan falta hasta que el mercado reconozca su valor. Ayer volvió a mostrar esa virtud. Tiene mucho dinero para invertir pero no tiene prisa. Sabe que las oportunidades llegarán por eso no espera cerrar ningún acuerdo hoy, mañana o en el próximo mes.

4. Berkshire Hathaway es un conglomerado que cuenta con mucha liquidez. No depende de terceros. Por eso los socios de Buffett pueden aprovechar futuras alianzas con él para financiar proyectos o expandir los negocios.