Servicios financieros

El regulador británico tendrá en cuenta los 'bonus' al evaluar la solvencia de los bancos

La Autoridad de los Servicios Financieros del Reino Unido (FSA, en inglés) tendrá en cuenta las bonificaciones extraordinarias que reciben los banqueros del país a la hora de evaluar la exposición al riesgo de las entidades.

'Cuando analizamos el riesgo, deberíamos prestar más atención a las estructuras de incentivos que lo fomentan', afirmó el director de la FSA, Hector Sants, en una cena celebrada el martes con miembros de la City, el centro financiero de Londres, y cuyo contenido recogió ayer el diario británico Financial Times.

Sants indicó que, aunque el regulador no impondrá los niveles máximos que las primas pueden alcanzar, tendrá en cuenta sus implicaciones en las decisiones adoptadas por los directivos. De este modo, la estructura y cuantía de los incentivos formarán parte del material que utiliza la FSA para fijar la cantidad de capital con la que deben contar los bancos para hacer frente a posibles pérdidas.

Las palabras de Sants se producen en un momento en el que hay una idea creciente de que los planes de incentivos han derivado en un fomento excesivo del riesgo a corto plazo, lo que habría alimentado la crisis crediticia mundial.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, señaló el mes pasado en el Parlamento que durante su segundo mandato, que acaba de comenzar, centrará sus esfuerzos en poner freno a unas primas excesivas que han llevado a las instituciones financieras a adoptar mayores riesgos.

Asimismo, un reciente informe del Instituto Internacional de Finanzas, presidido por el consejero delegado de Deutsche Bank, Josef Ackermann, señaló que los bonus de los banqueros y la gestión del riesgo debilitan las prácticas de las entidades financieras.

Sants afirmó el miércoles que los bancos deben analizar cuidadosamente los planes de incentivos y abogó por que los accionistas les presten más atención.

En España, han sido muchos los directivos de entidades financieras que han criticado con dureza los multimillonarios bonus cobrados por sus colegas de firmas anglosajonas (especialmente en banca de inversión). Una de la propuestas es ligar más la remuneración a la evolución de la acción a medio plazo.