La desaceleración se acentúa

El menor vigor exportador impulsa el déficit comercial un 20% hasta marzo

El déficit comercial de España creció un 20,2% en el primer trimestre de 2008, cuatro veces más que en el mismo periodo del año anterior. El principal responsable ha sido la desaceleración de las exportaciones, que crecieron al ritmo más lento en cuatro años.

España no encuentra la manera de tapar el agujero que supone para su economía el crecimiento del déficit comercial. En el primer trimestre del año, la diferencia entre las exportaciones y las importaciones se incrementó un 20,2% en tasa interanual, lo que supone un crecimiento cuatro veces superior al registrado en el mismo trimestre del año anterior.

En la consecución de este hito ha tenido mucho que ver el comportamiento dispar de las exportaciones y las importaciones. Mientras que las primeras se han desacelerado con fuerza (han crecido un 5,1%, el nivel más bajo en cuatro años), las segundas han experimentado un fuerte crecimiento (un 10,1%, el doble que las exportaciones), rompiendo así la tendencia impuesta desde 2007, en la que las ventas al exterior lograron crecer con más fuerza que las compras.

Gran parte de culpa la tiene también el fuerte encarecimiento del petróleo. España es un país que tiene que importar el 80% de la energía que consume y una gran parte de ella procede del crudo. Por lo tanto, las variaciones de precio del barril, que se ha duplicado en apenas un año y medio, le afectan con mayor fuerza. Así se demuestra en el análisis por partidas, en el que la compra de productos energéticos es la que más ha crecido en el primer trimestre del año (un 64,9% en tasa interanual). Dentro de este capítulo destaca el incremento del crudo, que ya representa el 15% de las importaciones y es el responsable de una tercera parte del déficit comercial.

También destaca el crecimiento de las importaciones de alimentos, pese a que España es uno de los mayores productores y exportadores de frutas y verduras. En los tres primeros meses del año, las importaciones subieron un 18,6%, tres veces más que las exportaciones, impulsadas por las compras de bebidas y alimentos elaborados.

Pero en el empeoramiento del saldo comercial también ha jugado un papel relevante la desaceleración de las exportaciones, en especial la de la partida correspondiente a bienes de equipo, que tan sólo creció un 2,1%. Especialmente significativa ha sido la caída del 4,6% en el caso de material de transporte.

La debilidad del dólar y el encarecimiento de las ventas hacía países que lo utilizan como divisa ha acentuado aún más la concentración de las exportaciones españolas a la Unión Europea, a la que van el 72,4% de las ventas.

Fuerte impulso de los países emergentes

La puesta en marcha de once planes estratégicos para aumentar las relaciones comerciales y las inversiones españolas en los países emergentes empieza a tener reflejo en las estadísticas.

Así, los principales incrementos en las ventas al exterior se han producido en seis de ellos (Argelia, Rusia, Marruecos, Brasil, China y Turquía). Entre los seis ya representan el 7,1% de las ventas al exterior y el 15,2% de las compras. En este segundo apartado destaca China, que supuso en el primer trimestre del año el 6,6% de las importaciones.