Mercados

El mercado de renta fija se reabre para las empresas españolas

Los mercados de capitales vuelven a estar abiertos para las empresas españolas, tras el frenazo vivido desde agosto con la crisis subprime. En un mes y medio han conseguido colocar títulos de bonos y cédulas hipotecarias por un importe de 16.750 millones de euros, a pesar de que las tensiones persisten en el interbancario.

La normalidad regresa poco a poco a los mercados, tras la sequía de emisiones que ha habido desde agosto en España. La crisis desatada en EE UU por el colapso de las hipotecas de alto riesgo (denominadas subprime) ha impedido durante meses a las empresas acudir a los mercados de capitales para conseguir fondos con los que financiar su crecimiento o reducir su volumen de deuda. Sin embargo, en el último mes y medio la situación ha dado un brusco giro, con la emisión de 16.750 millones de euros en bonos y cédulas hipotecarias, a pesar de que persisten las tensiones en el interbancario. El euríbor a tres meses se ha disparado hasta el 4,86%, mientras que el año cotiza ya en el 4,99%, la cota más alta desde diciembre de 2000.

Esta tirantez ha encarecido los costes para obtener fondos, al triplicar los diferenciales a los que se emiten los títulos, pero el mercado se ha reabierto. La mayoría de las operaciones ha procedido del sector financiero, que hasta ahora había preferido obtener liquidez mediante la captación de depósitos. Santander fue el encargado de abrir la veda este año al lanzar a comienzos de abril una emisión de bonos a tres años al 5,125%, por un importe de 2.500 millones de euros, el más elevado por el momento. En total, la entidad que preside Emilio Botín ha captado 5.750 millones de euros entre abril y mayo (una de estas operaciones la ha realizado su filial británica Abbey y otra la portuguesa Totta).

El mercado, además, comienza a estar receptivo no sólo a asumir el papel de las grandes entidades financieras, calificadas con rating triple A -el más elevado de los otorgados por las agencias de calificación de riesgo-, sino también a otras de tamaño más reducido. En este sentido, el primero en pasar la prueba ha sido Bankinter, que consiguió colocar una emisión de cédulas en un sólo día.

A la zaga le han seguido Caixa Galicia, con 500 millones en cédulas hipotecarias a dos años, a un tipo de interés del 5,265%, y Caja Navarra con 500 millones de euros en bonos senior a dos años. Eso sí, a un precio bastante elevado: euríbor más un diferencial del 1,3%.

'Es un momento valiente para que este tipo de emisores, de menor tamaño, salgan al mercado. Y también son interesante para quien quiera más riesgo y una rentabilidad por encima de los tipos de interés oficiales. En los próximos meses, veremos alguna operación más', señala Mariano Sancho, director de mercado de capitales de Riva y García.

Fuera del sector financiero, Iberdrola ha sido la única gran compañía española que se ha atrevido a apelar a los mercados. La eléctrica emitió en abril bonos por 1.750 millones de euros.

Otras empresas también barajan utilizar esta vía para aligerar su deuda. Unión Fenosa ha anunciado que tiene previsto realizar una emisión de bonos por 500 millones. BAA, la filial británica de Ferrovial, estudia en estos momentos diferentes formulas para reducir su elevado endeudamiento, de 11.000 millones.

Los costes se han triplicado

Uno de los motivos por el que las compañías han tenido congeladas durante meses sus emisiones de deuda es que los diferenciales que se exigen en el mercado en estos momentos por estos títulos se han triplicado. 'Antes de la crisis se estaba pagando una prima de 10, 15 ó 20 puntos básicos. Ahora es el triple', explican los expertos. Una vez asumido este encarecimiento, el mercado es el encargado ahora de marcar las diferencias.

'Aunque se trata del mismo tipo de emisión, la de Bankinter se ha colocado con un diferencial de 53 puntos básicos, la de Caixa Catalunya de 63 y la de Bancaja de 65 puntos básicos. El propio mercado te marca qué emisores considera que tienen más o menos riesgo', explica Mariano Sancho.

Los expertos afirman, además, que aún queda un tiempo para que las aguas vuelvan a su cauce. Insisten en que algunos tipos de emisiones, como los bonos de titulización hipotecaria, continúan paralizadas, y para que se recupere la normalidad es necesario que se restablezca por completo la confianza.

Con este objetivo, los propios reguladores están animando a las compañías a captar fondos en los mercados. 'Insto firmemente a las instituciones financieras a mantenerse activas en sus esfuerzos para recaudar capital', señaló ayer mismo el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, durante una conferencia en Chicago. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández-Ordóñez también ha animado a las entidades a que regresen a los mercados de capitales internacionales.