Bolsa

El 14.000 sólo le dura una semana al Ibex

El Ibex 35 cerró este viernes la undécima semana negativa del año, con un retroceso final del 0,82%. El selectivo cerró en 13.945,1 puntos, con 22 valores en pérdidas. Los descensos más pronunciados correspondieron a Telecinco (-14,49%), Iberia (-5,86%) y Renovables (-5,78%). Pese a todo, la semana no se puede calificar de catastrófica, ya que algunos valores del índice aportaron rentabilidades interesantes para los inversores; fue el caso de Mapfre (+7,6%), Abengoa (+7,42%) y Técnicas Reunidas (+6,42%).

La nota dominante ha sido la escasez de volumen de negocio, que en su mejor día -el miércoles- sólo alcanzó los 3.500 millones en el neto del mercado continuo excluidos los bloques y operaciones especiales, mientras que el resto de las jornadas permaneció siempre por debajo de los 3.000 millones. La cifra puede parecer mucho, pero equivale aproximadamente a un 0,5% de la capitalización total de la Bolsa y es uno de los registros más bajos del año. La conclusión práctica de estos datos de negociación es que no hay un interés desmedido ni por entrar, ni por salir del mercado.

El problema es que no hay un derrotero claro a seguir. La escalada del petróleo mantiene un rumbo firme hacia territorio desconocido: el barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, se ha encarecido un 33% desde enero y se aproxima ya a 125 dólares, independientemente de la desaceleración económica global y de las fluctuaciones del dólar. En consecuencia, la inflación sigue disparada. El IPC armonizado del mes de marzo, el 4,6%, es el más alto de la serie histórica; si bien el dato adelantado de abril apunta a una moderación hasta el 4,2%. A todo ello se suman los problemas crediticios -el Euríbor a 12 meses sigue por encima del 4,9%- y malos resultados empresariales. Pero las previsiones mundiales siguen siendo de crecimiento, incluso por encima del promedio 3,7% a escala global, según el FMI y la Reserva Federal de EE UU comienza a sugerir que lo peor de la crisis ya ha quedado atrás.

El índice ha perdido los 14.000 puntos en un entorno marcado por el bajo volumen de negocio

Al cuadro macroeconómico habría que añadir que los últimos ajustes han dejado la renta variable a unos ratios de valoración atractivos. El PER (relación entre el precio de las acciones y el beneficio esperado) registra un promedio inferior a 11,2 veces, tanto en el caso del Ibex, como del Euro Stoxx 50.

El resultado final es que los movimientos bursátiles no se hacen con convicción, lo que impide que las pérdidas sean dramáticas, pero tampoco permite una revalorizaciones espectaculares. Esta semana, los números rojos han dominado en todas las plazas financieras. El Euro Stoxx 50 se ha dejado un 1,96%, mientras que el Cac ha perdido un 2,15%; El S&P Mib de Milán, un 1,94%; el Dax, un 0,57% y el Footsie sólo un 0,57%.

En EE UU, el anuncio de la mayor firma aseguradora del país, American International Group (AIG) de que tendrá que provisionar pérdidas por 12.500 millones ha acentuado las pérdidas. El Dow Jones se deja en la semana un 2,39%; el S&P 500, un 1,81% y el Nasdaq, un 1,27%.