Kerkorian lanza una oferta de 110 millones para alcanzar el 5,5% de Ford

El magnate estadounidense Kirk Kerkorian lanzó hoy, a través de su sociedad de inversión Tracinda, una oferta para hacerse con 20 millones de acciones del grupo Ford, representativas de aproximadamente el 1% del capital del tercer fabricante mundial de automóviles, por un importe total de 170 millones de dólares (110 millones de euros al cambio actual).

La oferta, cuyo plazo de aceptación se extiende hasta el próximo 9 de junio, fue anunciada el pasado 28 de abril, fecha en la que Kerkorian desveló que poseía un 4,5% del capital de Ford (alrededor de cien millones de acciones) y que pretendía elevar esta participación hasta situarla en torno al 5,5%.

El importe ofrecido supone una prima del 13,3% sobre el precio al que cerraron las acciones de Ford el pasado 25 de abril, y del 38,7% sobre el precio de cierre del 2 de abril, día en que el multimillonario comenzó a comprar acciones del grupo automovilístico.

Tracinda explicó que ha estado siguiendo de cerca a Ford desde que la multinacional anunció sus resultados de 2007, y recuerda que el grupo anunció la pasada semana el retorno a los beneficios en el primer trimestre de este año, pese a la difícil situación económica en Estados Unidos.

¢Tracinda cree que la dirección de Ford, bajo el liderazgo de su consejero delegado, Alan Mulally, continuará presentando significativas mejoras en los resultados de la compañía de ahora en adelante¢, precisó la sociedad de inversión de Kerkorian.

Antecedentes de Kerkorian

Kirk Kerkorian, un multimillonario que ha amasado su fortuna en el sector del juego, llegó a ser primer accionista de Chrysler, antes de su malograda fusión con Daimler, e incluso del grupo General Motors. Ambas relaciones acabaron mal.

Así, Kerkorian demandó a los artífices de la fusión entre Daimler y Chrysler, pues les acusaba de haber mentido a los accionistas al presentar la operación -ejecutada en 1998- como una integración entre iguales, cuando, a su juicio, el grupo alemán absorbió al estadounidense. El magnate perdió la batalla judicial y Daimler y Chrysler se ¢divorciaron¢ el pasado año.

Además, en 1995 el acaudalado inversor llegó a ostentar una participación del 9,9% en General Motors, que entonces ocupaba indiscutiblemente el puesto de primer fabricante mundial de automóviles. Incluso se mostró dispuesto a incrementar esta participación al 12%.

Pero el idilio finalizó un año después. Desde el consejo de la multinacional estadounidense, Kerkorian impulsó la integración de General Motors en la alianza Renault-Nissan. Las conversaciones entre las partes concluyeron sin acuerdo, y el multimillonario reaccionó saliendo del capital de General Motors.