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La restauración española inicia la conquista del paladar chino

Cadenas como Pans y Telepizza encaran el asalto al 'fast food' en China en un plazo medio de dos años.

La restauración española inicia la conquista del paladar chino
La restauración española inicia la conquista del paladar chino

El que se mueva de espaldas a China no sale en la foto. Y, de castigo, se queda sin comer. No hay empresa que no tome nota. Las cadenas españolas que más saben de aquello que atañe al comer, las franquicias de restauración rápida, acaban de regresar de una prospección en el país asiático. Eufóricas y entusiasmadas con el gigante chino y el potencial consumista de su clase media, planean desembarcar en el país asiático en un plazo máximo de dos años. Dos de ellas, las mejor posicionadas para camelarse al mercado chino, podrían adelantarse al resto.

Ni confirman ni desmienten, pero Telepizza y Eat & Out (Pans & Company y Fresh & Co) son las que mayores posibilidades tienen de acometer la conquista antes de que acabe el año. Y eso que las otra cinco franquicias españolas (L'Emporda, Restalia, Galipote, Sagardotegi y Villamejor) invitadas a las jornadas de restauración moderna celebradas la última semana de abril por el Icex gozan de magnífico potencial para desembarcar allí. Pero Eat & Out y Telepizza conocen el país, ésta es su segunda y tercera visita respectivamente, mantienen frecuentes contactos con inversores chinos y fuentes conocedoras de su estrategia aseguran que ya hallaron locales.

Celosos de sus línea exterior, los responsables internacionales de ambas marcas corroboran su creciente interés en China. De plazos, no hablan. Todos tenemos un cuello y ellos prefieren no jugárselo. 'Telepizza entrará en China cuando veamos la operación posible, para nosotros y para nuestro socio allí', precisa Alberto Ordiñana, director de operaciones la pizzería. Desde que Kentucky Friend Chiken (KFC) abriera su primer local en Pekín en 1987, la restauración rápida no afloja. Dos años después entraba McDonald's. España no pretende quedarse atrás. Sobre todo cuando el concepto de gastronomía china 'a pequeños bocados' replica las tapas españolas. Cuanto más, si la marca España tiene 'tan excelente reflejo en China', explica el consejero jefe de la Oficina Económica de España en Shanghai.

La cocina española camina por detrás de EE UU e Italia -presentes en el país asiático desde 1987 y 1999- en el desafío por seducir al gigante

Pese a que los restaurantes que desprenden aroma a pizza y fugazzeta se cuentan por decenas, apenas en 10 de los locales extranjeros afincados en Chinia se sirve cocina mediterránea española. La mayoría, iniciativas individuales como la de MareNostrum. En el verano de 2007, Xavier Franco se zambulló en la aventura en solitario. Sin socio chino, al que las cadenas de restauración participantes en las jornadas otorgan especial confianza. A su juicio, imprescindible para la adaptación del producto al gusto local. Para Eat & Out, no caben cuestionamientos. 'Aclimatarse sin perder el alma'.

Más contundente y decidido se declara Carlos Tenorio, director general del grupo Restalia. 'Si Cien Montaditos capta un socio mañana, abrimos pasado', proclama entusiasta. Convencido de la buena acogida que recibirá su producto, Tenorio rehúye detenerse en escollos como el alto precio del suelo comercial.

Mención aparte merecen las críticas hacia China por su relación con el Tíbet. 'Susceptibles de volverse en contra de los empresarios españoles', según se expuso en el foro ¿Por qué invertir en China? celebrado por la Escuela de Negocios EOI el pasado 30 de abril. Sombras de una historia tejida con abundancia de luz.