'La experiencia es la gran ventaja de las empresas españolas en EE UU'
Nació en Virginia (EE UU) y lleva siete años y medio en España. Se incorporó a Jones Day en Madrid un año después de su fusión con Tena, Muñoz y asociados. Es licenciado en Económicas por la Universidad de Columbia y en Derecho por la de Fordham
Las empresas españolas necesitan asesoría legal en Estados Unidos. La buena situación del euro frente al dólar ha motivado una creciente inversión española al otro lado del Atlántico y los bufetes de abogados tratan de dar respuesta a esta demanda. Richard Puttré, abogado americano y socio de Jones Day en España, asegura que conocer a fondo el mercado americano y manejar sus leyes en el territorio español es hoy una importante ventaja competitiva en el sector legal.
¿Cuál es su principal labor en el despacho?
Desde que llegué a España, mis funciones han sido fundamentalmente asesorar a las empresas españolas en sus operaciones en Estados Unidos y Latinoamérica. Sobre todo a empresas eléctricas, constructoras y ahora también al sector financiero, aunque mi trabajo está muy centrado en el sector de infraestructuras. También hay otro sector, que es el de energías renovables que también están desarrollando mucho las empresas españolas.
¿Qué ventajas aporta un despacho americano a la hora de asesorar a las empresas españolas?
Tenemos una cobertura muy amplia en Estados Unidos. Esa es la principal ventaja respecto a los despachos ingleses que están aquí también. No hay demasiados despachos americanos en España que ofrezcan este tipo de servicio, con abogados americanos aquí y que puedan asesorar en asuntos americanos desde Madrid.
¿Cuáles son las principales características de sus clientes en España?
Son compañías que ya tienen muchísima experiencia aquí en la construcción de infraestructuras y lo que están haciendo es llevar este modelo a los EE UU.
Hay dos tipos de proyecto; unos consisten en un activo que ya está en explotación y que se vende y otros son activos que aún están por construir. Las empresas españolas tienen experiencia en los dos tipos de operaciones por eso han ganado casi todos los concursos. En el mundo hay mucho dinero y el dinero lo pueden aportar muchos, pero la experiencia no, y esta es la principal ventaja de las empresas españolas.
De cara al futuro, ¿cuáles son los planes del bufete respecto al mercado español?
Ahora, la oficina de Madrid en el contexto mundial de Jones Day tiene la responsabilidad de toda la práctica latinoamericana del despacho, que es una parte muy importante en cuanto al futuro de la oficina de Madrid. Además el despacho continuará haciendo todo lo que se hace aquí en España y las operaciones en los Estados Unidos con las empresas españolas.
¿Cuáles son las grandes diferencias en cuanto a la metodología de trabajo aquí y en EE UU?
Yo hago prácticamente el mismo trabajo aquí que el que he hecho en EE UU. No hay grandes diferencias en lo que respecta al día a día de mi carrera aquí. Creo que en España los clientes generalmente tienen su abogado de confianza y quieren contar con esta persona durante toda una operación a largo plazo. En EE UU es diferente, el socio es quien concibe la operación, pero luego es el equipo el que la hace. Aquí el socio está más al pie de la operación, con el equipo todo el tiempo, hay más una relación más personal con el abogado individual, allí la relación es más con la firma, una relación más institucional y a muy largo plazo.
¿Es difícil conciliar en esta profesión?
Yo tengo una jornada un poco distinta, porque trabajo mucho con EE UU. Cuando una operación está a punto de cerrar salgo muy tarde, porque tengo que hacer la jornada de aquí de España y compatibilizarla con la de Nueva York. Pero hay otras épocas que son más tranquilas. En esta profesión hay mucho picos de trabajo.
Las buenas operaciones no se paran
De cara a la crisis, desde Jones Day aseguran que todavía hay mucho movimiento y muchas operaciones que siguen funcionando, aunque también se percibe miedo y precaución en muchos casos.'En EE UU ya hay varios despachos importantes que han despedido abogados. æpermil;stos tenían entre el 25% y 30% de sus ingresos vinculados a las hipotecas subprime y otras operaciones de este tipo. Son despachos que han ganado muchísimo dinero durante muchos años, con equipos de 200 abogados haciendo lo mismo. Nosotros, a nivel mundial tenemos 2.400 abogados y un equipo que hacía este tipo de cosas pero el impacto global en la firma ha sido muy pequeño', señala Puttré.Según este abogado, en el sector financiero en los EE UU se percibe menos movimiento porque los bancos no tienen tanto dinero para prestar, y las operaciones van un poco más lentas, e incluso algunas están paradas por la falta de liquidez. Sin embargo, los proyectos buenos, con números que salen, siguen financiándose y hay apetito para realizarlos. 'Los bancos están dispuestos a prestar dinero en estas circunstancias', añade.