Revista de prensa

El funambulismo de los patrocinadores de los Juegos

Para los primeros Juegos Olímpicos de su historia, China había prometido al mundo un acontecimiento ejemplar y una organización irreprochable. A cien días del inicio de las pruebas deportivas, la apuesta del régimen chino tiene plomo en las alas (...). Pekín ha perdido la partida en su plan de cambio de imagen respecto al Tíbet. Algunos gestos simbólicos podrían corregirla. (...).

Con cinismo, los responsables chinos parecen considerar que el mal está hecho y que no hay nada que puedan hacer para conquistar los espíritus de los amigos del Tíbet libre (...). Los chinos conocen y cuentan con las virtudes reparadoras del tiempo (...). Entre las grandes multinacionales que patrocinan los Juegos se vive más difícilmente este turbio periodo (...). De un lado, está el Gobierno chino, con quien no pueden enemistarse bajo pena de perder el acceso al mercado de consumo más prometedor del mundo. De otro, se juegan su reputación ante la opinión de las naciones democráticas (...).

Delicado ejercicio de funambulismo que ha llevado a muchos grandes patrocinadores a revisar a la baja su visibilidad y sus operaciones de comunicación (...). Coca-Cola, Adidas, Panasonic, Samsung y los otros no desean servir de aval a esta mascarada impopular.