CincoSentidos

15 años de éxitos al ritmo de la música del mundo

El sello discográfico Putumayo ha vendido 20 millones de copias

Dan Storper empezó con una tienda de artesanía latinoamericana en Nueva York, que rápidamente se convirtió en una boutique de moda de ropa alternativa. Por su local pasaron grandes estrellas en busca de algo de autenticidad, como Diane Keaton, Jane Fonda o Greta Garbo. En 1993 Storper dejó las telas y lazó Putumayo World Music, uno de los sellos de música del mundo de más éxito.

A lo largo de estos 15 años, la firma ha vendido cerca de 20 millones de discos a pesar de la crisis que afecta a la industria. A sus 55 años, Storper, casado y con un hijo de tres años, tiene menos tiempo para viajar pero sigue ampliando los horizontes de su empresa con nuevos proyectos, todos en el filón del negocio étnico.

Los discos de Putumayo se pueden encontrar en lugares tan insólitos como el Museo Metropolitan de Nueva York y en España en las tiendas de Zara Home o las librerías Altaïr. La distribución se reparte entre este mercado, que contabiliza un 60% de los puntos de venta, y las tiendas de discos tradicionales, algo que ha permitido a la discográfica compensar la crisis del sector.

Otra peculiaridad de la compañía es que su música no se puede comprar por Internet. Se trata de una apuesta de la empresa para mantener la magia del disco como objeto. 'Ofrecemos un paquete de música, historia y cultura, con información y fotografías en los libritos que acompañan el disco y que invita a la gente a hacer un viaje interesante', comenta Storper.

Sin embargo, la discográfica no es del todo inmune a la crisis. 'Hace cinco años crecíamos del orden del 20%', explica el empresario. 'El año pasado alcanzamos el 5%', un resultado que sigue considerando bueno pero que le anima a buscar nuevas oportunidades. La compañía está trabajando con una editora francesa para lanzar dos libros de viaje. En otoño, planea adentrarse en el mundo del arte, comercializando litografías, y sus proyectos a más largo plazo incluyen eventos en televisión.

El sello dona un porcentaje de sus ventas a organizaciones no gubernamentales que trabajan en los lugares de los que provienen sus artistas. Desde su creación, ha donado cerca de un millón de dólares a obras benéficas.

Música didáctica y divertida para los niños

'Los niños normalmente aprecian la música del mundo porque son canciones con mucha melodía, alegres y sonidos bailables', explica Dan Storper, fundador de Putumayo. Tras seducir a los mayores, la discográfica realiza desde el año 2002 recopilaciones especialmente dedicadas a los más pequeños.

Los discos van acompañados de pequeños libros con comentarios para cada canción, explicando las letras, la historia de la región del artista y de los instrumentos utilizados. Tienen así el doble objetivo de divertir a los niños a la vez que aprenden sobre culturas de otras partes del mundo. La compañía incluso ha colaborado con algunas escuelas repartiendo los discos con unas guías adaptadas para alumnos de entre seis y nueve años.

'En gran parte, no se trata de música grabada para niños sino de canciones que también suenan bien para niños', aclara Storper. 'Mucha de la música que gusta a los adultos, también la aprecian los más pequeños', añade.

La discográfica ha sacado ya 16 títulos para niños. Cuatro de ellos, Dreamland, Asian Dreamland, Cautic Dreamland, y African Dreamland, que se acaba de estrenar, recopilan exclusivamente nanas para dormir a los pequeños. Al igual que el resto de los discos de Putumayo, todas las portadas de marcado estilo naíf, coloridas y folclóricas son obra de la artista afincada en Barcelona, Nicola Heindi.