Diario de A bordo

En manos de la banca

La recuperación depende del sector financiero.

Gregorio Doval, en su obra Anecdotario Universal de Cabecera, cuenta una curiosa anécdota del conocido actor Alec Guinness (1914-2000). Cierta vez, según relató el propio actor, dejó en el guardarropa de un restaurante su sombrero y su abrigo y pidió el resguardo. 'No será necesario', le dijo el camarero, haciendo creer al actor que no hacía falta resguardo alguno porque le habían reconocido (él siempre se quejaba de que nunca lo hacían con lo famoso que era y nunca se explicó por qué).

Más tarde, cuando, acabada la comida, Guinnes se acercó al guardarropa, recuperó su abrigo, metió la mano en uno de sus bolsillos y encontró un trozo de papel que al leerlo le hizo comprender su error. En el papel anotado por el encargado del guardarropa ponía simplemente: 'Calvo con gafas'.

En general es siempre así en la vida, casi nunca se está seguro de nada, por muy evidentes que parezcan las cosas, incluso cuando se tiene delante al actor famoso, no se está seguro.

El miedo de los inversores es menor pero la sensación es aún de inseguridad

Durante la semana hemos llegado a las resistencias mayores de las que hablábamos la semana pasada, pero no han sido rebasadas. Y es imposible estar seguro de nada. No sirve estar cerca; hasta el toro, todo es rabo.

Si caen dichas resistencias, hay elementos negativos, como el escaso volumen, o que la situación macro y la crisis de crédito siguen sin grandes mejoras. Pero la verdad es que el miedo de las manos fuertes es mucho menor y eso es vital. El Itraxx Crossover, un indicador clave en mi opinión para medir este miedo, que da los precios de los seguros contra quiebra de la cartera, se ha pasado toda la semana sin seguir a las Bolsas cuando daban bandazos a la baja. Sin embargo, en cuanto las bolsas subían, el precio de los seguros bajaba, mostrando que entre las manos fuertes parece haber ya mucha calma sobre la situación actual y eso es positivo. Las primas siguen a niveles altos, pero con tendencia constante a mejorar.

El sector clave que tiene que reaccionar es el bancario. A la derecha tienen un gráfico del sectorial bancario europeo. Vean qué Hombro-Cabeza-Hombro invertido forma después de una gran bajada. Sería vital para las Bolsas si se confirma. Difícil lo tendrían los mercados para progresar sin el concurso de las entidades financieras, pero podrían mejorar fuertemente si estos ayudan.

Llevamos mucho tiempo observando cómo los bancos bajaban y bajaban y otro sector se llevaba el dinero que salía de la banca, el de las materias primas.

Vean el gráfico de arriba que refleja el spread entre ambos sectores -materiales básicos contra bancos-, con una tendencia alcista impecable desde hace tiempo y una sobrecompra del spread enorme.

Sería bueno para las Bolsas y el conjunto de la economía que se invirtiera, porque eso significaría que las materias primas bajan y alivian las tensiones inflacionistas y que los bancos salen del agujero.

Uno nunca está seguro de nada en la vida, y menos en renta variable, pero desde luego es evidente que si las entidades financieras por fin levantan cabeza vendrán mejores tiempos bursátiles.