Economía

El Gobierno recorta del 3,1% al 2,3% su previsión de crecimiento

El Gobierno presentó el viernes el nuevo cuadro macro para el periodo 2008-2011, en el que incluye un drástico recorte de algunas de las principales variables de la actividad. El vicepresidente segundo, Pedro Solbes, rebajó del 3,1% al 2,3% el avance previsto para el PIB este año y el que viene, la tasa más baja desde 1994.

Pese a admitir que el ajuste del mercado inmobiliario está siendo más acusado de lo esperado, el Gobierno trabaja con dos firmes hipótesis. La primera, que se han hecho los deberes y se han tomado las iniciativas necesarias para frenar la crisis. Y la segunda, que la fase de ajuste será corta y España será uno de los países que antes se recupere.

El Ejecutivo presentó el que espera sea el nuevo escenario macro hasta 2011 y lo hizo recordando que los principales organismos han tenido que revisar sus previsiones en varias ocasiones, dada la sucesión de informaciones adversas sobre la situación internacional.

Solbes aseguró al término de la reunión del Consejo de Ministros que 'con la información disponible en este momento, la economía crecerá un 2,3% tanto este ejercicio como el que viene'. No obstante, Solbes confió en que la moderación se circunscriba a estos dos años y que en 2010 la actividad recupere tasas cercanas al 3%. Es más, Solbes admitió que aunque el ajuste está siendo más profundo de lo esperado, sobre todo por la caída del mercado inmobiliario y las restricciones al crédito, 'eso eleva el optimismo de cara al año que viene', dijo. De hecho, auguró que la recuperación se iniciará en el segundo semestre de 2009.

Pese a esta brusca desaceleración de la actividad (el Gobierno calculó en diciembre que el PIB aumentaría este año un 3,1%, un tercio más), el vicepresidente se mostró convencido de que la economía española continuará creciendo en los próximos años por encima de la media europea y de que 'seguirán produciéndose avances en la convergencia con los países más avanzados'.

Uno de los pilares básicos de la economía española, el consumo, se estabilizará en tasas de avance del 2,2% hasta 2009, gracias, en opinión del Ejecutivo, a las medidas de estímulo anunciadas la semana pasada. Esa menor aportación de la demanda será debida al enfriamiento en el ritmo de creación de empleo y a los efectos que está teniendo el endurecimiento del acceso al crédito.

Pero si hay una variable donde el ajuste está previsto que sea más severo, ésa es en la formación bruta de capital fijo. La inversión pasará de haber cerrado 2007 con un incremento del 5,9% a un exiguo crecimiento del 1,5% hasta 2009, sobre todo por la caída en la producción residencial que, según Solbes, bajará hasta marcar su 'velocidad de crucero' (considerada por los expertos en el entorno de las 350.000 casas anuales).

Por lo que se refiere al mercado laboral, destaca cómo el nuevo cuadro macro mantiene que seguirá habiendo creación neta de empleo en los tres próximos años (unos 200.000) y cómo la productividad mejorará de manera apreciable. Por el contrario, la tasa de paro empeorará este año y el siguiente, cuando alcanzará el 10% de la población activa, para volver a disminuir en 2011.

Precio del petróleo

En cuanto a la evolución del sector exterior, Solbes estimó que desaparecerá su aportación negativa al crecimiento en los tres años. No obstante, dependerá del comportamiento de variables de índole internacional, como son el precio del petróleo, para el que el Gobierno calcula una cotización media de 98 dólares el barril; o el tipo de cambio euro-dólar, que Solbes fijó en 1,54 en 2008 y 1,56 el año próximo.

Los tipos de interés podrían seguir subiendo, ya que a corto plazo Solbes situó el promedio en el 4,5%, dada la elevada inflación. Sin embargo, el vicepresidente insistió en que los precios moderarán su escalada y llegarán a diciembre por debajo del 3%.

'Recursos limitados' para la financiación regional

El vicepresidente admitió que ya se han producido los 'primeros contactos' para la reforma de financiación autonómica. Reconoció que existen distintas posiciones de las autonomías de cara al nuevo modelo, que el 'Estado entiende', y agregó que el Gobierno puede hacer 'un esfuerzo financiero' que, 'necesariamente, será muy limitado, dadas las condiciones actuales'.

De hecho, Solbes aseguró que la desaceleración 'puede tener efectos' sobre el resultado final de las cuentas públicas, aunque reiteró que es posible repetir el superávit.

El impacto, dijo, afectará al saldo de la Seguridad Social, por el aumento del desempleo, y también al del Estado, a través de menores ingresos tributarios. Por último, recordó que según la Ley de Estabilidad Presupuestaria, cuando el crecimiento es inferior al 3%, no hay obligación de que las cuentas públicas cierren con saldo positivo.