Deporte

Decathlon baja un 30% los precios para impulsar el consumo

La cadena de deportes Decathlon ha rebajado un 30% en menos de un año el precio de una amplia gama de productos para hacer frente a la desaceleración del consumo. Prevé además nuevas rebajas para los próximos meses. Sin embargo, se muestra confiada en alcanzar este año un volumen de ventas de 1.000 millones.

La ralentización del consumo ya se está notando en las estrategias de los grupos de distribución. La filial española de Decathlon ha puesto en marcha una rebaja de sus precios, al menos en una amplia gama de productos básicos. Los descuentos se pusieron en marcha en el verano de 2007, con una caída de precios de entre el 20% y el 25%, según explicó ayer el consejero delegado de Decathlon en España, Michel D'Humieres. Pero la filial del grupo galo ha decidido ahondar en esta estrategia comercial, al ser 2008 un año 'un poco tenso', reconoció el directivo francés. Una situación que hace cuatro semanas llevó a la cadena de distribución a reducir los precios entre un 10% y un 12% adicional.

La enseña de deportes no ha rebajado toda su oferta, sino una gama de, aproximadamente, 150 productos considerados básicos, es decir, aquellos que tiene mayor rotación en las tiendas y son de consumo más habitual. 'La rebajada de precios es una respuesta fuerte sobre todo si los clientes tienen menos poder adquisitivo', aseguró D'Humieres. Además, reconoció que la situación del mercado le llevará a realizar nuevas rebajas en los próximos meses, aunque no desveló en qué porcentaje. 'Nuestro oficio es vender lo más barato posible, pero no vamos a perder la calidad, sino mejorar la producción o la logística', aseguró. Sin embargo, reconoció que han sacrificado márgenes. 'Claro que sí, pero para nosotros es más importante el volumen de ventas'. Aproximadamente entre el 50% y el 60% de la facturación de la filial española se concentra en las marcas propias del grupo como Quechua o Kalenji.

En cuanto a la afluencia de clientes durante los primeros meses del año, el responsable de Decathlon España abogó por la 'prudencia', aunque asumió la ralentización del consumo. 'Todo el mundo lo nota', aseguró.

Espera cerrar 2008 con un volumen de ventas de 1.000 millones de euros

Pese al clima negativo, la cadena de tiendas deportivas mantiene su previsión de alcanzar en 2008 un volumen de ventas de 1.000 millones de euros. 'Espero que sí, pero soy prudente porque la coyuntura puede cambiar las cosas', apuntó. El pasado año, Decathlon alcanzó una facturación de 900 millones de euros, un 18,5% más que en el ejercicio precedente. Sin tener en cuenta las cinco aperturas que realizó en 2007, el alza de ventas en superficie comparable fue del 12%.España representa alrededor del 20% de la facturación global del grupo.

Respecto a la llegada a España de la cadena portuguesa SportZone, el responsable de Decathlon aseguró que 'es un competidor. Dicen que quieren abrir 20 tiendas pero a mí me gusta hablar de las cosas cuando ya están hechas'. 'Ellos están en centros comerciales y ahí nosotros no queremos estar, pero no hay sobreoferta en el sector, al revés', aseguró D'Humieres. 'Ellos son fuertes en textil y calzado y nosotros somos especialistas, no una tienda textil'.

La matriz se rebautiza Oxilane

La multinacional francesa ha decidido rebautizarse. La cabecera del grupo se llama ahora Oxylane. Bajo ella se englobarán tanto las tiendas de deportes Decathlon como las distintas enseñas de producción propia, la logística y el diseño. La compañía cerró el último año con un volumen de ventas de 4.476 millones de euros, es decir, un 11,7% más que en 2006. Aunque en superficie comparable de tiendas, el alza fue del 7,5%. El mercado de origen sigue concentrando el mayor parqué de locales, ya que cuenta con 235 Decathlon.

España es el segundo país del grupo con 57 establecimientos, a los que este año se sumarán, previsiblemente, más de cinco nuevas tiendas. En cuanto a la fabricación de sus productos, Europa concentra el 45% de la producción, mientras los países asiáticos suponen otro 40%. El resto de la fabricación de marcas propias está repartida por plantas de Brasil, Sudáfrica o México.