Mercados

El euro y el petróleo marcan nuevos máximos históricos

La divisa europea supera 1,6 dólares ante la resistencia del BCE a bajar tipos.

El euro prolonga su escalada. La divisa rompió ayer la barrera de 1,6 dólares por primera vez y llevó el petróleo a máximo histórico. El detonante: unos datos económicos débiles en EE UU y unas declaraciones de Christian Noyer, del BCE, en las que aseguró que la autoridad monetaria actuará para atajar la inflación si resulta necesario. El Brent tocó 116,75 dólares.

Haremos lo que sea necesario con tal de controlar la inflación', aseguró ayer Christian Noyer, miembro del consejo de gobierno del BCE, a la radio de Luxemburgo RTL. 'De ser necesario subiremos el coste del dinero en junio, pero por ahora, se mantendrá en el 4% porque parece ser el nivel apropiado', añadió.

Unas declaraciones que, unidas a las noticias económicas que llegaron de EE UU, sirvieron para avivar la espiral alcista en la que se encuentra inmerso el euro este año.

'Las tomas de posiciones en la divisa se aceleraron por la tarde coincidiendo con la publicación de los datos macroeconómicos en EE UU. Las ventas de viviendas y el índice de precios de vivienda fueron algo mejores de lo esperado, pero la evolución del índice de actividad manufacturera de Richmond -cayó a 0 desde la lectura anterior de 6- prácticamente confirma que EE UU está en recesión', explica Mariano Sancho, de Riva y García.

En este contexto, el euro tocó máximo histórico en 1,6018 dólares ayer para después retroceder algo hasta el entorno de 1,599 dólares.

Una fortaleza que se explica más por la debilidad de la economía estadounidense que por la solidez de la economía europea. En definitiva, una combinación que hace prever que el diferencial de tipos de interés entre EE UU y Europa continúe agrandándose. El BCE no da su brazo a torcer y por mucho que el mercado pida rebajas en Europa para mitigar los efectos de la crisis de liquidez y de la desaceleración económica, insiste en reiterar que la vigilancia de la inflación es su principal prioridad.

En este entorno, y con los tipos de interés en Europa en el 4% frente al 2,25% de EE UU, la fortaleza del euro no parece tener fin. 'Sólo se frenará cuando el BCE cambie su discurso', comentan desde Inversis.

Entretanto, tan pronto como la semana que viene se esperan recortes adicionales de tipos en Estados Unidos. El mercado de futuros, de hecho, da una probabilidad del 77% a otra rebaja de 25 puntos básicos que situará el precio del dinero en el 2%, algo que quitará aún más atractivo a la inversión en dólares y juega a favor del euro.

La divisa europea gana ya un 9,6% en lo que va de año y los efectos de su apreciación también se han hecho sentir en la evolución de las materias primas. El petróleo, aupado por las compras especulativas de inversores europeos que tratan de mitigar las pérdidas derivadas del tipo de cambio, también escaló ayer a cotas históricas. El barril de Brent llegó a alcanzar los 116,75 dólares durante la sesión aunque al cierre se situó en 115,95 dólares. El barril West Texas, por su parte, tocó récord de 119,90 dólares para cerrar finalmente en 119,37 dólares.

En lo que va de año el barril de Brent acumula una revalorización del 24%, una tendencia que le lleva camino de encadenar el séptimo año de ganancias. La creciente presión de la demanda, los problemas de oferta, además del componente especulativo de las compras explican esta fortaleza, según los expertos.

Claves. Entre la inflación y la Reserva Federal

La inflación se ha convertido en un quebradero de cabeza para el BCE. La publicación del dato interanual de marzo la semana pasada ya alejó la expectativa de próximos recortes de tipos en la zona euro al situarse en el 3,6%, un nivel cada vez más alejado del objetivo del 2% del BCE, y récord desde que existe el euro.

La reunión que celebrará la Reserva Federal el próximo martes será una de las próximas referencias a seguir. El mercado espera otro recorte de 25 puntos básicos y aguardará su comunicado posterior.

Las exportaciones europeas son otra variable a seguir. En el último boletín mensual el BCE reconoció que aunque han crecido con rapidez desde 2004 gracias a la demanda de países emergentes, su competitividad se está viendo perjudicada como consecuencia de la fortaleza del euro.

La evolución del índice IFO de confianza empresarial en Alemania mañana será otra clave tras la caída del índice ZEW, conocido la semana pasada.