Valor a examen

Un hallazgo del que nacería otra Repsol

El anuncio de que el yacimiento Carioca, participado por Repsol, puede contar con 33.000 millones de barriles lleva al mercado a replantearse su visión de la empresaValor a examen.

La falta de los datos técnicos definitivos sobre la verdadera dimensión del yacimiento brasileño Carioca, en el que participa Repsol YPF con un 25%, impide calibrar con precisión la trascendencia del hallazgo, pero el optimismo se impone al pesimismo. La Bolsa así lo ha visto y, aunque se ha producido alguna corrección, la petrolera española se ha revalorizado un 12% desde el pasado 14 de abril, cuando el director de la Agencia Nacional de Petróleo de Brasil, Haroldo Lima, comunicó la existencia de un yacimiento de crudo, ubicado en la Bahía de Santos, que podría albergar al menos 33.000 millones de barriles equivalentes de petróleo. Una trayectoria similar han seguido Petrobrás y BG, las otras compañías que forman parte del proyecto.

El anuncio no sólo ha influido en los mercados bursátiles, el shock más fuerte se ha producido en el mundo del petróleo. Si esas cifras se cumplen, el campo sería el más voluminoso hallado en los últimos 30 años junto con el de Kashagan, en el Mar Caspio, y pasaría a ser el tercero más importante del mundo. Datos que adquieren aún más trascendencia con el crudo está en máximos históricos y sin que los expertos prevean un giro radical en su evolución.

En medios del sector se señala que 'petróleo hay, y en cantidades, pero una evaluación incuestionable aún no es posible'. El presidente de Petrobrás, Sergio Gabrielli, ha llamado a la calma, aunque ha precisado que el potencial de la Bahía de Santos es muy grande.

Si se confirma la dimensión del yacimiento brasileño, la petrolera española duplicaría sus actuales reservas de crudo

Ahora, después de la euforia inicial y de algunas rápidas reacciones escépticas, comienzan a emerger análisis más reflexivos, aunque todos los expertos consideran que este tema va mantenerlos entretenidos en los próximos años. Sobre el impacto en Repsol, aunque con muchas cautelas, la opinión más generalizada es que Carioca puede cambiar el perfil de la petrolera en la dirección que gestores y analistas venían demandando en los últimos años.

'La visibilidad del descubrimiento es todavía baja y, pese a que Repsol y Petrobras hayan optado por la precaución y sea necesario obtener más información, la percepción actual no puede ser más que positiva', señala Pablo Cuadrado, de Kepler.

Este analista añade que si se confirma la existencia de los 33.000 barriles de crudo y, aunque al campo se le dé por sus dificultades físicas sólo un grado de recuperación del 30% de las reservas, a Repsol le corresponderían unos 2.500 millones de barriles de un total de 11.000 o 10.000 barriles.

Concluye que esos 2.500 millones de barriles darían un vuelco a su actual estructura, ya que se trata de una cifra similar a la de sus actuales reservas, que al pasado 31 de diciembre ascendían a 2.410 millones de barriles.

Rafael Rico, de Fortis, destaca que la compañía se acercaría a los ratios de reservas de hidrocarburos que tienen otras petroleras. Si en el caso de Total, BP, Eni y las grandes estadounidenses la vida de sus reservas está entre los 12 o 13 años, la actual disponibilidad de Repsol alcanza sólo para unos seis años.

Sobre las dudas sobre el verdadero volumen de Carioca, el analista de Fortis recuerda que el área geográfica en que se encuentra es muy buena, como se demostró con el descubrimiento del yacimiento Tupí, que se calcula que cuenta con unos 6.000 millones de barriles extraíble. Como aspecto negativo señala que Repsol dependería más de un sólo yacimiento que sus colegas.

Sin obviar que queda tiempo por delante, casi un año, para que las pruebas técnicas sean más definitivas, y otros cuatro años para que se inicie la producción, Goldman Sachs ha optado por elevar el precio objetivo a 30,5 euros desde los 28,5 euros anteriores, lo que mantiene la capacidad de revalorización de la compañía.

Desde Citi, aunque también se plantean que faltan datos para determinar el verdadero valor del yacimiento, se señala que tanto Repsol como BG están creando una fuerte expectación entre los inversores.

Para Consulnor, el anuncio puede ser el inicio de un flujo de buenas noticias en exploración y producción, que harían de él un grupo más integrado. Inverseguros ha puesto en revisión su recomendación sobre la empresa.

Que esté en Brasil es buena noticia

Aunque queda mucho tiempo por delante para que llegue la fase de explotación del Carioca, los expertos están analizando algunos aspectos de lo que puede convertirse en un hito en la historia de Repsol. Y que el campo esté ubicado en Brasil lo valoran como un factor positivo, ya que consideran que el gigante sudamericano es uno de los países más estables y con una política económica más racional dentro del generalmente convulso mundo del petróleo. 'Ninguna petrolera es ajena a los riesgos geopolíticos y casi todas se han enfrentado a conflictos, pero Brasil es más estable en comparación a otras naciones productoras', señala Rafael Rico, de Fortis.

Lo que sí se admite es que la explotación será compleja, ya que está situado en el mar y al menos a unos 2.000 metros de profundidad. Pero la tecnología existe y se trata, al fin y al cabo, de costes. Y pese a que todavía no es momento para dar cifras concretas, será muy superior a los 2,9 dólares por barril que ahora Repsol tiene de media. Sin embargo, los expertos añaden que a los actuales precios del petróleo, hasta sacar crudo de Marte sería rentable. Otro dato que se destaca es que el crudo de la zona es de buena calidad, de unos 26 grados API.

Además el anuncio se hace cuando desde el grupo se sigue confirmando el declive de las reservas argentinas de YPF, un 8,1% en 2007, aunque se prevé paliar en parte este descenso con el plan de inversiones.

La compañía centra además su estrategia de crecimiento en esta área en los proyectos del Golfo de México, Libia, Argelia y Perú. Con independencia de que aumente la inversión en Carioca, su plan global contempla destinar 9.000 millones de euros hasta 2012.