Divisas

La inflexibilidad del BCE sitúa al euro a un paso de 1,6 dólares

De máximo en máximo. El euro prolonga su escalada frente al dólar y ayer estuvo a punto de romper la barrera de 1,6 por primera vez. La negativa del BCE a bajar los tipos de interés ante la escalada de precios y un discurso que reitera una vez tras otra que la inflación es su máxima prioridad explican esta fortaleza.

El BCE no da su brazo a torcer. Nada extraño tras conocerse esta semana que la inflación de marzo en la zona euro alcanzó máximos desde que se mide de forma armonizada (1997). Los precios subieron el 3,6% desde el 3,3% de febrero, alejándose cada vez más del objetivo establecido por el BCE en el 2%. 'Un dato que fundamenta la tesis de aquéllos que opinan que el BCE no bajará los tipos en lo que resta de año', explica Agustín Fernández, de IGF. Cada vez son menos las voces que apuestan por un recorte. Así, una vez más, las expectativas de tipos mandan en el mercado de divisas, apuntalando la fortaleza del euro.

Con el precio del dinero en la zona euro en el 4% frente al 2,25% de EE UU, la inversión en dólares pierde cada vez más atractivo. Una circunstancia que se agudiza cuando el entorno económico actual hace prever recortes adicionales por parte de la Reserva Federal este año y una política continuista en Europa.

El margen de maniobra de la Reserva Federal se reduce después de los agresivos recortes de tipos que ha impuesto desde septiembre. Aún así, el mercado de futuros da una probabilidad del 76% a un recorte de 25 puntos básicos a fin de mes, frente al 24% que opina que será de 50 puntos básicos.

El mercado baraja que la Reserva Federal rebaje aún más los tipos

Ante este contexto la pregunta en mente de muchos operadores es hasta dónde puede llegar el euro. 'Es difícil de decir. Hay muchos factores que influyen y dependen de la divisa. El ciclo económico en Estados Unidos se ha acabado pero Europa mantiene una previsión de crecimiento un punto por encima. El repunte del euro se frenará cuando el BCE cambie su discurso y diga que quiere ayudar a la economía. Esto implicaría reducciones de tipos de interés', explica David Navarro, gestor de Inversis.

La creciente expectativa de que el euro comience a reemplazar al dólar como la principal moneda mundial de reserva también explica la fortaleza del euro en los últimos meses. Una posibilidad que el magnate George Soros descartaba ayer. 'No creo que el euro pueda reemplazar al dólar, y un sistema con dos grandes monedas de reserva no es un sistema estable', explicó. 'Aún hay una burbuja en las materias primas, mientras que otras burbujas se están desinflando', añadió. Lo cierto es que con el precio del crudo muy por encima de los 100 dólares y otras materias prima en niveles récord, las tensiones inflacionistas se han convertido en una de las principales preocupaciones.

En este contexto, el euro llegó a tocar 1,5983 dólares ayer aunque luego cayó hasta 1,588 tras las declaraciones del ministro de finanzas de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker. Comentó que el avance del euro no es deseable y añadió que los mercados no han interpretado bien el último comunicado del G7 en el que se enfatizó que la volatilidad en el mercado de divisas es mala para el crecimiento.

Factores a tener en cuenta

El euríbor a 12 meses, tipo al que se conceden la mayoría de las hipotecas en España, subió al máximo anual de 4,796% ayer al alejarse la posibilidad de bajadas de tipos. Debería cotizar entre 15 y 20 puntos básicos por encima del 4% oficial, lo que refleja las tensiones en el interbancario

La inflación subyacente en Europa, la que excluye alimentos y energía, alcanzó el 2% en marzo. 'Esto implica que los precios de importación añaden presión. Los productores pasan los mayores costes a los consumidores, al tiempo que los trabajadores solicitan mejoras salariales. La zona euro está más expuesta que EE UU a los efectos de segunda ronda porque los mercados laborales son menos flexibles', explica Moody's Economy.com.

El presidente del Bundesbank y miembro del consejo del BCE, Axel Weber, mostró su preocupación ayer por los resultados de recientes negociaciones salariales en la zona euro en las que se han acordado aumentos.

El BCE subrayó en el boletín de abril que existe una fuerte presión al alza sobre la inflación.