Pinchazo inmobiliario

Aisa pagará "próximamente" los 1,3 millones de euros que debe a Asefa

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había decidido suspender cautelarmente las acciones de Aisa después de que el pasado viernes una firma aseguradora especializada en el sector de la construcción, presuntamente presentara una demanda en el Juzgado de lo Mercantil número cinco de Barcelona en la que solicita la declaración de concurso de la inmobiliaria catalana Aisa.

La compañía inmobiliaria ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que "a fecha de hoy no se ha recibido ninguna notificación ni requerimiento de ningún juzgado solicitando el concurso de acreedores de la sociedad, ni existe ninguna demanda en curso donde se reclame cantidad alguna contra la compañía".

En la misma nota, Aisa comunica que existe una deuda entre una sociedad participada de Aisa y la compañía aseguradora Asefa por distintos riesgos, "habiendose recibido el requerimiento de pago de la cantidad adeuda, de aproximadamente 1,3 millones de euros el pasado 10 de abril, "estando previsto próximamente su abono".

Por otra parte, la compañía ha explicado que "a pesar de la difícil situación que atraviesa el sector, está atendiendo y continuará atendiendo todos los compromisos asumidos con sus acreedores y proveedores".

Aisa asegura que la deuda financiera del grupo asciende a 405,3 millones de euros, incluyendo los 60 millones de euros correspondientes a un préstamo sindicado que se encuentra al corriente de pago, y para el cual "si se están renegociando determinadas condiciones", explica. En cuánto a las deudas con acreedores, tanto a corto como a largo plazo, éstas ascienden a 143,1 millones de euros.

La caída del negocio inmobiliario en España y la crisis de liquidez mundial han provocado en los últimos meses una cascada de entrada en concurso voluntario de empresas del sector inmobiliario español. Recientemente una empresa instó a la declaración de concurso del grupo Nozar, demanda que fue rechazada por el juez. Llanera, Lábaro, Cosmani o Seop son otras de las afectadas por el pinchazo del sector inmobiliario.

Según las cuentas de Aisa, correspondientes al año 2006, la inmobiliaria disparó su deuda con entidades de crédito en el año 2006: a corto plazo estas eran de 92 millones de euros y a largo plazo de 274,6 millones de euros ; en 2005 la deuda a corto plazo era de 10,3 millones y a largo de 19,6 millones.

Las acciones de la inmobiliaria se situaban antes de ser suspendidas de negociación en 2 euros, tras encadenar prácticamente 8 sesiones consecutivas de descensos donde se ha dejado casi un 20% de su valor, dirigiéndose decididamente a los mínimos históricos en zonas de 1,85. Los expertos de Renta 4 recuerdan que en los primeros pasos de la compañía en bolsa rozó una valoración de 25 euros por acción, sufriendo el rigor de la crisis en el sector.