José Ignacio Nicolás Correa

'Nuestro sector está muy fuerte a pesar de las turbulencias'

Su vida profesional se ha desarrollado en esta empresa creada por su padre en plena posguerra. El reto, ahora, es la globalizaciónEntrevista

Con una facturación que este año alcanzará los 108 millones de euros, el grupo Nicolás Correa es uno de los líderes del sector de máquina-herramienta en España y cuenta con una historia en Bolsa iniciada en 1989. Un sucinto repaso a su cuenta de resultados muestra cómo sus directivos han hecho de la exportación y la diversificación geográfica la mejor arma para enfrentarse a las crisis que periódicamente afectan a sus mercados.

Después de haber conseguido el pasado año superar las pérdidas, ¿cuáles son las metas que tienen planteadas?

El cambio logrado en 2007 fue un primer paso después de la fusión con el grupo Anayak, que nos dio una nueva dimensión. Nuestro reto actual es alcanzar unos objetivos que supondrán en 2008 prácticamente multiplicar por dos las cifras de facturación de 2006. En el área en el que nosotros trabajamos -el de los bienes de equipo complejos- no es fácil en dos años duplicar la actividad, pero creo que lo vamos a conseguir.

'Estamos compensando la caída de las ventas en EE UU con un peso creciente en países emergentes'

No obstante, queda recorrido para sacar más provecho a una integración que ya está dando buenos resultados. Lo que tenemos que hacer ahora es mejorar márgenes y rentabilidad; estamos trabajando muy a fondo en ello.

¿Está la apertura de nuevas factorías dentro de sus planes?

La compañía cuenta actualmente con dos plantas: la de Itziar, que procede de la fusión con Anayak, y la de Burgos, en Gamonal, que es la original, y, asimismo, tenemos cinco filiales industriales. A mediados de este año está previsto que inauguremos una fábrica en China en la que participa un socio local, aunque nosotros mantendremos la mayoría del capital. æpermil;sta es la apuesta estratégica más importante de nuestro grupo; ese país es ya uno de nuestros principales mercados.

Además de China, los datos muestran que tienen muy repartida la facturación entre 14 o más países o áreas geográficas...

Desde el punto de vista del riesgo, en un sector cíclico como el nuestro, la diversificación es muy importante, aunque la gestión sea más compleja. Ahora nuestro principal mercado es Alemania -antes que el español-, pero estamos trabajando muy fuerte, además de China, en India y Rusia, como áreas de gran potencial de crecimiento. Son países que todavía no son muy relevantes para nosotros, pero esperamos que dentro de pocos años nos aporten resultados importantes. Esas tres naciones están en pleno proceso de industrialización o reindustrialización en el caso ruso y no podemos estar fuera.

El equilibrio del mundo se ha modificado y debemos adaptarnos. Ahora vendemos poco en EE UU, porque el dólar está muy bajo y el proceso de inversión está muy parado, pero lo estamos compensado con ventas en otras áreas, entre ellas, las emergentes.

¿Les permite también ampliar la gama de clientes industriales?

Sí. Además esa variedad geográfica nos posibilita tener una presencia más destacada en algunas actividades. En Alemania, por ejemplo, estamos muy relacionados con la industria de las energías renovables, tanto para la fabricación de aerogeneradores eólicos como de placas solares. Es un aspecto muy positivo porque todo lo relacionado con la energía cuenta con una demanda firme y creciente.

¿Les está afectando la ralentización económica y la caída de la confianza empresarial en la cartera de pedidos?

Nosotros disponemos ahora de una cartera muy similar a la que teníamos hace unos meses, que es prácticamente la más alta de nuestra historia, con unos 80 millones de euros. Y no es porque estemos parados, vamos entregando, pero al tiempo reponemos los pedidos. De esta forma tenemos garantizada la facturación que nos habíamos fijado para el segundo semestre de este año.

Nuestro sector está todavía muy fuerte, aunque las turbulencias financieras no sé como acabarán afectándonos. La confianza es desde luego uno de los motores de la economía, pero no veo que la actividad vaya a seguir cayendo y deteriorándose, aunque existan países con una problemática específica. A partir de ahora, estimo que se tenderá a la estabilización; soy optimista y creo que lo peor ha pasado, que hemos tocado el fondo de la crisis.

Usted ha nombrado las turbulencias financieras. ¿Cómo las notan las empresas a la hora de negociar con la banca?

Las condiciones son más difíciles y la financiación se ha encarecido, pero los que hemos conocido el dinero mucho más caro de lo que está en la actualidad, no nos parece que sea algo que cambie demasiado la cuenta de resultados, los gastos financieros no son de momento muy significativos para la mayoría de las empresas industriales. Hace años serían capaces de destrozar la cuenta de resultados, y ahora no es así.

¿Y cómo está afectando la subida de los tipos de interés al balance de su grupo?

Nicolás Correa presenta un balance muy equilibrado. Tenemos créditos a largo plazo con los que financiamos nuestras inversiones, pero preferimos una política conservadora basada en crecer, en la medida de lo posible, con nuestra capacidad de generacion de recursos, sin endeudarnos en exceso. En este momento no estamos utilizando pólizas de crédito.

¿Prevén dar otro salto adicional para lograr mayor dimensión empresarial, después de la apuesta por China?

No descartamos alianzas estratégicas para pasar a lo que llamo la primera división de maquina-herramienta, un sector que está muy atomizado y liderado por empresas japonesas y alguna alemana. Es un tema muy importante para competir en el mundo y para destinar cifras significativas a la investigación.

'Vamos a pagar dividendo este año'

'Si lo aprueba la junta de accionistas, vamos a pagar un dividendo -cinco céntimos-, por primera vez después de varios años', señala el presidente de Nicolás Correa. 'Empezamos a devolverles algo de su inversión, aunque en un valor como el nuestro, el aspecto que puede ser más atractivo es el potencial de revalorización', indica. Y considera que, si se cumplen los objetivos de beneficios, las acciones subirán en Bolsa. La compañía ha cambiado en las últimas semanas la trayectoria bajista iniciada en octubre del pasado año. Alude a algunos informes positivos, como el realizado por Banesto, que ha fijado a sus títulos un precio objetivo de 7,92 euros -cotiza en torno a 5,5-. Pese a que como la mayor parte de los pequeños valores no es muy seguido por los analistas, señala que ahora está despertando más interés, previsiblemente por los resultados obtenidos. 'Estamos en un ciclo bueno y expansivo, y parece que hay analistas y fondos de inversión que se están fijando en la empresa y analizando la posibilidad de invertir ', señala. Además de Dinamia, la familia fundadora de la empresa y otro socio estable, el capital está disperso entre pequeños accionistas que controlan el 50% de la sociedad.