Cotización

Los expertos esperan que la debilidad del dólar dure meses

El diferencial de tipos manda en el mercado de divisas. Con el precio del dinero en el 2,25% en EE UU y en el 4% en Europa, la debilidad del dólar frente al euro (1,585 ayer) parece asegurada a corto plazo, según los expertos. El mercado aguarda la reunión del BCE hoy y la del G7 el fin de semana en busca de guiños, aunque no se esperan cambios relevantes.

Queda dólar débil para rato. A EE UU le permite compensar la debilidad de la demanda doméstica gracias al tirón de las exportaciones. A Europa le ayuda a controlar las presiones inflacionistas. Una combinación que frenará la recuperación del billete verde en un entorno marcado por el creciente diferencial de tipos de interés entre EE UU y Europa.

La escalada de precios en la zona euro, al 3,5% en marzo, favorece la determinación del BCE de mantener los tipos en el 4%. Así, el mercado no espera cambios en la reunión de hoy, pero anhela oír, en el mejor de los casos, algún comentario sobre los riesgos derivados del crecimiento.

'El BCE no ve el nivel actual de euro como un peligro por la inflación. Viene una desaceleración clara pero hay datos importantes como las exportaciones o los índices de confianza en Alemania que están fuertes. Eso le sirve de respaldo a Trichet y, mientras persista el diferencial de tipos, es difícil que el euro retroceda, explica Alicia Jiménez, responsable de análisis de Self Trade.

El mercado cree que la cotización del dólar ya descuenta lo peor

El euro, así, prolonga su escalada y ya cotiza a 1,58 dólares frente a los 1,459 de principios de año. Un nivel que le mantiene cerca del récord de 1,5904 que marcó en marzo, justo después de las últimas medidas de emergencia aprobadas por la Reserva Federal para paliar la crisis y un día antes de su último recorte de tipos de interés.

Al diferencial de tipos hay que sumar, además, un entorno de volatilidad, incertidumbres económicos, el alto coste de la crisis y una deuda elevada en EE UU. 'Encima no paran de inyectar liquidez en EE UU, y eso va en contra del dólar', añade José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. La Reserva Federal, de hecho, ha anunciado que prepara un plan de contingencia en caso de que las medidas actuales de liquidez sean insuficientes.

La buena noticia es que para muchos expertos el suelo del dólar está cerca. 'La mayor parte de las noticias negativas referentes a la crisis y a la economía ya están descontadas', comenta Simon Ward, economista jefe de Newstar. De hecho, pocos ven el euro mucho más allá de 1,60. Puede ser un alivio ya que uno de los riesgos en el momento actual sería un desplome del billete verde que acelere la salida de flujos de EE UU aún más y fuerce una subida de tipos en Europa.

De la otra gran cita de la semana, la reunión del G7 el fin de semana, tampoco se esperan sorpresas, más allá de la clásica declaración en contra de la excesiva volatilidad.

Motivos a favor de la recuperación

La debilidad del dólar durará un tiempo mientras persista la política expansiva de la Reserva Federal. ¿Cuánto? Quizá un par de meses, quizá más, pocos se atreven a cifrarlo pero los argumento a favor del dólar crecen.

El valor objetivo del dólar debería rondar 1,10 o 1,15 unidades de euro por fundamentales.

Un diferencial de crecimiento más favorable para EE UU que Europa en la segunda mitad del año cuando empiecen a hacer efecto las últimas medidas económicas y fiscales ayudará al dólar, lo repercutirá además en una mejora del diferencial de tipos de interés.

La percepción de que la Reserva Federal y el gobierno de EE UU están muy comprometidos en la solución de la crisis financiera frente al inmovilismo del BCE podría provocar una mayor apetencia de los inversores por activos americanos, lo que fortalecería el dólar, según comentan analistas de Deutsche Bank.

Una moderación del precio del petróleo que ayude a mitigar el déficit comercial es otro argumento a favor del dólar, según Jaime Albella, de BNP Paribas. La reactivación a medio plazo de las fusiones transoceánicas sería otro catalizador ya que si las empresas europeas compran deberán pagar en dólares.