Lealtad, 1

La vivienda, ese mercado bipolar

El mercado de la vivienda en España tiene la ventaja de ser siempre tema de conversación. Fuente inagotable de leyendas urbanas, si bien éstas han dado un giro de 180 grados. Si en 2006 o 2005 la gente visitaba las inmobiliarias con un fajo de billetes para dar la señal si el piso le gustaba, hoy salen por televisión personas que dicen haber rebajado su piso de 50 a 30 millones -los pisos se venden en pesetas y se compran en euros- obligados porque habían comprado otro.

Al mismo tiempo, al otro lado de la galaxia se pueden buscar en Idealista.com garajes en el barrio de Salamanca, Madrid. 119.000 euros por 14 metros cuadrados. Y en el foro de esa misma página un internauta se quejaba sorprendido de que un banco no había concedido un préstamo de una cuota equivalente al 25% de la nómina... Para comprar tres apartamentos en Bucarest.

Las piezas no encajan probablemente porque el violento giro en las expectativas choca con los cálculos asumidos durante la época de la burbuja. Todo el mundo cree saber que el mercado está roto -si bien hace un año la verdad única, universal y eterna era que la vivienda jamás bajaba-, pero los vendedores se resisten a rebajar el precio... Y como los compradores se saben con la sartén por el mango, conviven precios fuera de mercado con un pulso pesimista.

Se podría decir que las expectativas están en fase de asentamiento; las rebajas sustanciales de precios quedan para aquellos que necesitan vender, principalmente empresas con necesidades financieras o particulares que han cambiado de vivienda en este momento. Está por ver, pues, si la brecha entre oferta y demanda se resuelve con una caída brusca de los precios, con un estancamiento de la actividad durante unos años o con una caída dura y prolongada.

Eso probablemente no se empiece a saber hasta después del verano. Los vendedores habrán tenido varios meses para tomar el pulso al mercado. De igual modo, saldrán al mercado las promociones iniciadas en la segunda mitad de 2006, lo que aumentará la oferta y presionará el mercado.