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El hotel Palace de Madrid renuncia a alquilar el local que tenía Planet Hollywood en los bajos

El emblemático Hotel Westin Palace de Madrid utilizará la planta baja que anteriormente tenía arrendados a la empresa de restauración Planet Hollywood para ampliar su propia capacidad de salones.

Según dijo ayer el propio hotel, gestionado por la cadena hotelera Westin y propiedad de una joint venture conformada por el Gobierno de Singapur, la caja holandesa ABP y el fondo de inversión estadounidense Host, con los salones que tenían hasta el momento no tenían suficiente para la demanda que existe por parte de compañías que desean realizar allí conferencias, reuniones o ruedas de prensa. Por este motivo se ha decidido ampliar aunque aún no tienen decidida la cantidad de salones que van a ubicar.

Esta operación se realiza un mes después de que el director general del hotel, el belga Marc Lannoy (quien ocupa el puesto hace un año y medio) anunciara que estaba seleccionando a socios de calidad entre el gran número de interesados por el local libre de la Plaza de Neptuno, donde anteriormente se ubicaba Planet Hollywood, 'los socios que más se ajusten a una propuesta gastronómica de calidad', apuntó. Además a finales de 2006 El Palace contrató a la consultora Richard Ellis como asesora de cara a la 'apertura de nuevos negocios' en una superficie de 3.500 metros cuadrados con la que cuenta disponible el inmueble en la azotea y en la planta baja.

En la planta baja del Westin Palace, que tiene una superficie de 2.700 metros cuadrados, se sitúa (además del antiguo Planet Hollywood) un local de restauración de la cadena Vips y uno de la compañía norteamericana de cafés Starbuck's (que desarrolla la marca en España gracias a una joint venture firmada con el grupo Vips en 2002). A estos dos últimos locales no les afectará la ampliación de capacidad del Palace y continuarán su contrato de alquiler.

El Hotel Palace de Madrid, uno de los más lujosos de la capital cambió de manos en noviembre de 2005. La venta del hotel formó parte de una operación de gran envergadura que llevó a cabo su actual propietario, el grupo hotelero Starwood. La venta se cerró por 385 millones de euros.