Aeronaútica

EADS busca alternativas a la 'acción de oro' de Alemania y Francia para blindar el capital

Los principales accionistas de EADS buscan mecanismos alternativos de defensa contra la entrada de socios no deseados en el capital del grupo. Si en principio se planteó la posibilidad de otorgar un derecho de veto a Alemania y Francia, ahora se estudia dar ese poder a los inversores del grupo, en lugar de a los Gobiernos.

El poder para frenar posibles entradas no deseadas de inversores en el capital de EADS lo deben tener los principales accionistas de la compañía, no los Estados. Así lo ha asegurado Rüdiger Grube, presidente del grupo europeo de defensa y aeroespacial, al diario Financial Times, que ayer publicaba el giro que esta decisión supone en los planes de la empresa.

'Los principales accionistas debería decidir quién puede tomar una participación estratégica, y no alguien que no es accionista hoy en día', aseguró el directivo al periódico económico.

Se baraja así la posibilidad de otorgar el derecho de veto -o acción de oro- a los mayores inversores que controlan la empresa en vez de a los Estados con una participación muy pequeña o sin participación en la actualidad.

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El Gobierno francés, que controla un 15% de EADS, el grupo Lagardère, con un 7,5% del capital, y el fabricante automovilístico alemán Daimler, con un 22,5%, acordaron en julio, tras un encuentro bilateral entre el presidente galo, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, reformar los estatutos del grupo para limitar el peso en el capital de posibles entrantes. Grube asegura al diario británico que los cambios en algunos artículos perseguirían poder hacer frente a 'alguien que quiera controlar más de un 15% del capital'.

Entre esos cambios, los socios de EADS consideraron introducir la acción de oro como mecanismo de defensa para proteger los intereses estratégicos del grupo. El plan, respaldado por el Gobierno alemán, pretendía dar a los Estados el derecho de veto y reducir así la presión sobre los accionistas, con el fin de asegurar su permanencia en el capital. Lagardère ha manifestado su interés de buscar una salida a su participación y Daimler tiene aparcado parte de su porcentaje.

Aprobación de la CE

La idea era copiar las medidas antiopa de otros grupos de defensa, como BAE Systems y Rolls Royce, donde el Gobierno británico tiene acción de oro, y ponerlos al servicio de los inversores en la reunión de mayo.

Rüdiger Grube, miembro del consejo de Daimler, ha señalado que, desde entonces, los principales socios 'han cambiado un poco' su forma de pensar. En cualquier caso, Grube señaló que las modificaciones tendrían que ser aceptadas por los mercados financieros y por la Comisión Europea. El directivo negó que el cambio de idea tenga que ver con los temores a que Bruselas, o incluso Washington, se opongan al plan de veto a los Gobiernos. Se presupone que Estados Unidos mirará muy de cerca los movimientos de EADS tras ganar el multimillonario contrato de los aviones cisterna. Lo que también ha variado es el calendario y la falta de urgencia, ya que ahora no hay prisa para los cambios. 'Asumo que la estructura de capital continuará', dijo Grube, por lo que 'no hay presión para acordar un modelo alternativo', agregó.

Rusia retrasa la entrega de su primer avión de pasajeros

EADS no es el único grupo con dificultades en la fabricación. Rusia ha retrasado la entrega de su primer avión para pasajeros, el Superjet, de la familia de medio radio, que se había convertido en pieza fundamental de los planes del presidente Vladimir Putin para reflotar la industria aeronáutica del país. El constructor Sukhoi, del grupo estatal OAO United Aircraft, ha alegado 'dificultades técnicas' para el retraso.

El primer Superjet no será entregado este año, como estaba previsto, señaló el consejero delegado de United Aircraft, Alexei Fyodorov. 'La entrega se retrasará unos meses', dijo a Bloomberg. La aerolínea estatal rusa Aeroflot, la mayor de Europa del Este, debía recibir los primeros aparatos a finales de 2008. El Superjet es el primer avión para pasajeros desarrollado en Rusia desde el colapso de la Unión Soviética en 1991.

Por otro lado, United Aircraft ha ofrecido pagar 456 millones de dólares (295 millones de euros) por la mitad del capital del fabricante de aviones de guerra OAO Irkut que no controla.