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Atlas Capital defiende la gestión activa y lanza un fondo en plena racha bajista

El nuevo fondo Atlas Capital Gestión Dinámica, de carácter flexible, aglutinará entre 17 y 32 valores de buen comportamiento en épocas de turbulencias, y se adaptará a la alta volatilidad reinante.

Enero significó una dura prueba para los gestores de renta variable. El Ibex cayó ese mes un 12,87% y el EuroStoxx 50 cedía un 13,89%. Frente a esta coyuntura, Atlas Capital defiende la flexibilidad de los fondos de gestión activa, de los que dice que capean las turbulencias mejor que ningún otro. Cuánto más dinámico sea éste, mejor parado saldrá. Por ello, se atreve a lanzar ahora -cuando los fondos de inversión no atraviesan su mejor momento- el Atlas Capital Gestión Dinámica.

El producto replica su antigua sociedad de inversión de capital variable (sicav) Cartera Dinámica, un producto institucional con dos años de historia, compuesto por entre 17 y 23 valores. 'Aquellos de mejor comportamiento presente y futuro, ya que iremos tras las estrellas', en palabras de Jordi Padilla, gestor de Atlas Capital.

El fondo combinará una serie de valores fijos (Telefónica, Royal Bank of Scotland, BBVA, Siemens, Viscofan o Telecinco) con otros de carácter más especulativo (KPM, Galp o ACS; entre algunos de su interés). Esa combinación -'capaz de adaptarse a una coyuntura de alta volatilidad como la actual'- busca obtener una rentabilidad de entre el 5% y el 10%. 'La volatilidad de este tipo de productos se mueve en niveles inferiores al índice, sea el Ibex o Euro Stoxx', agrega Padilla.

El pasado enero, la sicav Cartera Dinámica bajó el 2,56%, mientras que el Ibex 35 arrastró en caída libre el 11,45% de su valor y el EuroStoxx cedió el 9,23%. Febrero fue otro ejemplo de la agilidad de estos artículos. El mes pasado, Cartera Dinámica obtuvo una rentabilidad del 1,24%, frente al 0,44% que perdió el Ibex y el 1,8% que cedió el EuroStoxx.

De filosofía bottom-up (el gestor se centra primero en la elección de las empresas a incluir en su cartera para luego extender su análisis a los diferentes sectores), 'es un producto que busca la veta positiva, y no la negativa, pero que aprovecha los dientes de sierra para ganar dinero, aunque no logre batir al índice', detalla Padilla. 'Lo prioritario es no incurrir en pérdidas de difícil recuperación', zanja. Su éxito dependerá de la destreza del gestor para fijar el grado de exposición a la renta variable (entre el 0 y el 97% en el caso de Atlas) y para seleccionar los valores.

'Las apuestas son claras', incide Padilla. 'Cuando un valor nos gusta, adquirimos entre el 2,5 y el 3%', precisa. La cartera se precia por su versatilidad. Ni muy europea, ni muy española. Y no muestra predilección ni por los blue chips ni por los chicharros, aunque el pasado año priorizaron los activos españoles más sólidos frente a los europeos y los más volátiles. Esto es, mano izquierda con el stock picking y el timing porque todo valor 'tiene su momento, su timing', zanja.