Lealtad, 1

Vaciar el almacén de latas caducadas

Cuando el dueño de una tienda de ultramarinos se da cuenta de que algunas de las latas que tiene en su almacén que suponía en perfecto estado están caducadas tiene un problema. No por el valor en sí de las latas que estaban en mal estado, sino porque si estas etiquetas eran erróneas, todas las demás pueden serlo. Ninguna está aparentemente pasada de fecha... Pero tampoco lo estaban las que resultaron tóxicas.

Puede hacer como que no pasa nada, pero la clientela se acaba dando cuenta, y la ocultación del problema lo agrava. También abrir algunas latas, mirar qué hay dentro, y tirar a la basura pequeños lotes, asumiendo la pérdida. La limpieza total es difícil: pocos negocios pueden vaciar totalmente el almacén de un día para otro; tienen que llenarlo con la misma premura y difícilmente los bancos prestarán el dinero a alguien en esa situación. Y si el almacén no se puede llenar de nuevo, no hay nada que vender.

Pero la solución intermedia no es mucho mejor. La clientela no sabe con qué énfasis el dueño de la tienda de ultramarinos está limpiando la despensa. Es más, sospecha que, dada su delicada situación -las ventas han bajado y ya se ha deshecho de parte de las latas tóxicas-, tenderá a colocar todo el mal género posible. De hecho, las fuertes rebajas de precios para limpiar el almacén sólo agudizan las sospechas: el cliente no quiere ver ni en pintura no ya las latas, sino todos los productos que vengan de la tienda.

Con el tiempo, la única solución es amortizarlo todo. Pero eso equivale a cerrar el negocio. Por eso, para evitar que los bancos tengan problemas reales de solvencia, la Reserva Federal anunció anteayer que admitiría como colateral -a cambio de bonos del Tesoro- emisiones de deuda de alta calidad pero que, a ojos del mercado, tienen un valor nulo. No es más que renovar el almacén, sustituir los productos antiguos por otros con total garantía, de modo que las entidades financieras puedan retomar su negocio sin que la oleada de desconfianza acabe por completo con su solvencia.

¿Está salvando los muebles de quien no contrastó la calidad de los productos? Sí. ¿Es un parche temporal? También. Pero no se puede hacer mucho más si se quiere que las tiendas de ultramarinos sigan vivas. Además, todo el almacén no puede estar caducado.