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Tensiones inflacionistas

La factura energética dispara los precios de importación al máximo en dos años

Las empresas españolas están sufriendo en sus carnes el efecto de un petróleo caro. La subida del crudo ha llevado a máximos de dos años a los precios que tienen que pagar por importar bienes. Este encarecimiento deteriorará aún más el déficit comercial de España, que alcanzó un nuevo récord en 2007 al rozar los 100.000 millones de euros.

Importar y producir se está convirtiendo en un suplicio para muchas empresas en España. El precio del barril de petróleo se ha duplicado en un año y ha provocado que los precios que tienen que pagar las empresas para comprar bienes con los que producir en España haya tocado máximos en dos años.

En enero de 2007, los precios de importación, que miden el coste que tienen que pagar las empresas para importar bienes, se elevaron un 7,1% en tasa interanual, el máximo desde mayo de 2005. Mucho más elevada ha sido la subida experimentada por los precios de las importaciones energéticas, en paralelo a la subida del barril de Brent, que han crecido un 41,4% en enero, el máximo desde febrero de 2006. Por su parte, los precios de exportación crecieron un 2,2%, el mismo nivel que han mantenido en los últimos doce meses.

Por lo tanto, se está empezando a producir un fenómeno que el Ejecutivo quería evitar a toda costa: que se transmitiera inflación a través de los precios de importación. El petróleo sube con fuerza desde hace un año y los países productores han optado por encarecer el precio de venta para compensar los mayores costes para extraerlo. Esa subida se está transmitiendo a través de las exportaciones a otros países, como España, y podría acabar generando tensiones inflacionistas si los compradores pretenden recuperar el margen perdido a través de nuevas subidas en los precios finales.

La fuerte dependencia energética de España, que importa el 78% de los recursos energéticos que consumen particulares y empresas, la hace más sensible a las oscilaciones de precio del petróleo. En 2007, en el que el precio del crudo ha pasado de 50 a 100 dólares, el déficit comercial español ha marcado un nuevo récord al superar los 99.000 millones de euros, un 9,4% del PIB. De esa cantidad, una tercera parte (33.193 millones de euros) correspondió a compras de productos energéticos y una cuarta parte (24.487 millones) a importaciones de petróleo.

Los principales damnificados por la escalada de precios del petróleo son las industrias que hacen un uso intensivo de energía para sus producciones, como electricidad, química, siderurgia o papel. Según los cálculos de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía, este grupo de empresas supone el 15% del consumo nacional de energía y el 10% del consumo de gas natural.

Solbes comienza a pensar que el IPC no bajará del 3% en todo el año

El encarecimiento imparable del barril de petróleo también está pasando factura al bolsillo de los consumidores. Los productos que componen la cesta básica de consumo en España se han disparado, en gran parte, por el alza del crudo y de las materias primas, en especial de las alimentarias, que se utilizan en los procesos para fabricarlos.De esta forma, el IPC armonizado en España llegó en enero al 4,4% en enero, el nivel más alto en once años. Precisamente ayer el vicepresidente del Ejecutivo, Pedro Solbes, admitió que el panorama se había complicado en los últimos meses y admitió la posibilidad de que la inflación no logre terminar este año por debajo del 3,0%, tal y como había defendido hasta ahora. 'Ahora tengo alguna duda mayor. Va a depender de lo que suceda con el petróleo y lo que suceda con la alimentación en la segunda parte del año', expresó Solbes en una entrevista a Reuters.En su opinión, el objetivo de cerrar el año con un IPC por debajo del 3% es posible, aunque admitió 'que esa preocupación es mayor hoy que hace unas semanas'.En la escalada del IPC han tenido un fuerte protagonismo los productos energéticos, que se han encarecido un 13,4% en un año, y los alimentos elaborados y no elaborados, que han crecido un 7% y un 5,5%, respectivamente. Sin embargo, las subidas han sido mucho más fuertes en algunos productos de primera necesidad, como pan, leche, huevos o carne. El producto más inflacionista ha sido el litro de leche, cuyo coste se incremento un 28,9% entre enero de 2007 y enero de 2008.El fenómeno no ha sido exclusivo de España y se ha extendido con rapidez por las principales economías europeas, afectadas también, aunque en menor medida, por el alza del petróleo y de los cereales, de los que son menos dependientes. De esta forma, la inflación en la zona euro alcanzó el nivel más alto desde 1997, al crecer un 3,2% en enero, con lo que el diferencial con España se situó en 1,2 puntos.

Repunte de los precios industriales

El alza en el precio de materias primas alimentarias (cereales), o minerales (cobre, aluminio, carbón o acero), utilizadas tradicionalmente por la industria en la fabricación de bienes, ha desencadenado un repunte de los precios industriales, que han alcanzado máximos en dos años, según el último dato ofrecido por el Instituto Nacional de Estadística.Este índice, que mide los precios que tienen que pagar las empresas en salida de fábrica, sin contar el IVA y los gastos de transporte y comercialización, creció un 6,6% en enero, el nivel más alto desde mayo de 2006. En la consecución de este máximo tuvo mucho que ver el crecimiento de los precios de los productos alimenticios y bebidas, que subieron en enero un 10,9% en tasa interanual, y el procedente del refino del petróleo, que creció un 25,5% en el mismo periodo.

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