Lealtad, 1

Las cuatro fases del ciclo

Citi difundió ayer un interesante informe sobre la situación de los mercados dentro del ciclo financiero. La división en cuatro partes del ciclo no es, precisamente, una novedad, pero en los mercados está casi todo inventado; sólo se trata de fijarse en la historia correcta. La fase 1 es la inmediatamente posterior a la crisis: las empresas han saneado sus balances contra sus resultados: ampliaciones de capital y provisiones tumban los beneficios pero la carga financiera se reduce. En consecuencia, el mercado de crédito mejora pero las acciones siguen a la baja. Es lo que pasó en 2002 e inicios de 2003.

La fase 2 es alcista. Subida de las Bolsas y del mercado de crédito a la par por la mejora de las rentabilidades, que permite la expansión de los beneficios y de la situación financiera. En la fase 3 la deuda empieza a preocupar a los mercados de crédito, la volatilidad se dispara y, mientras los mercados de crédito bajan, la Bolsa sube, aun sumida en la inestabilidad. En la fase 4 llega el mercado bajista. Los problemas de solvencia castigan los mercados de crédito y las revisiones a la baja del beneficio tumban las acciones. Y vuelta a la fase 1.

El mercado teme haber entrado ya en la fase 4, en el mercado bajista. Citi sostiene que estamos en la fase 3, que las acciones y el crédito pueden desacoplarse. Explica que hay precedentes, y que la justificación para esta aparente contradicción es la política monetaria: la primera oleada de la crisis desata una respuesta en las autoridades y el dinero barato fomenta el último aliento alcista del ciclo.

Es, de hecho, lo que sucede con cierta frecuencia en mercados bajistas. La situación se complica, pero basta enseñar al mercado el caramelo del dinero más barato para que la gente se ponga a comprar acciones, confiando en que de ese modo se podrán evitar males mayores.

Ahora, el propio banco de inversión explica que para que se cumplan las distintas fases del proceso, para que las acciones reboten, tienen que caer antes. Antes del pico de la burbuja de 2000 llegó la crisis de 1998, que tumbó las Bolsas antes de que las bajadas de tipos propiciasen las disparatadas valoraciones de inicios de 2000. Queda por ver, eso sí, qué mercados serán los que protagonicen la última fase alcista, a menudo asociada a burbujas.