'Telecos'

Vodafone para in extremis una venta pirata del iPhone en España

La llegada a España del iPhone está tardando demasiado. Por lo menos para algunos, que han llegado hasta el punto de intentar adelantarse al acuerdo entre Apple y Telefónica para que la operadora sea la vendedora oficial y exclusiva en España, y venderlo ellos mismos. Una distribuidora de Vodafone en Valencia tenía previsto comercializar hoy centenares de iPhone. La británica ha frustrado su plan.

El iPhone de Apple está a la venta en cuatro países del mundo y la semana que viene llegará a Irlanda, pero en España todavía no hay fecha oficial de aterrizaje. Está previsto que llegue para la campaña de verano y que lo venda Telefónica como distribuidora exclusiva en territorio nacional. Y las dos empresas involucradas se están tomando su tiempo para oficializar el acuerdo porque, según fuentes conocedoras de la situación, Telefónica desea que el terminal que salga al mercado sea ya 3G, la última generación celular, frente al 2G que está en las tiendas de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y Francia.

Pero el retraso en la llegada ha tenido una consecuencia no deseada. El mercado negro de iPhone comprados en el extranjero, liberados del contrato que les impide funcionar con un operador que no sea el distribuidor oficial elegido por Apple y listos para funcionar, con matices, en España se ha disparado. Hasta ahora, se ha tratado de un negocio limitado o entre particulares, pero una distribuidora de Valencia, de nombre Bonatel, planeó dar un paso más y convertirse en 'el primero en España en ofrecer en libre el iPhone', según un comunicado enviado por la agencia de comunicación de Visto, compañía especializada en correo electrónico móvil, cuya solución iba a comercializarse con los terminales.

Bonatel tenía previsto vender hoy un número indeterminado de iPhone -hay fuentes que los cifran en más de un centenar- en una feria tecnológica en Valencia, según confirmaron ayer varios trabajadores de la compañía. Incluso estaba fijado el precio, unos 335 euros. Pero lo iban a hacer sin el permiso de Apple ni el conocimiento de Vodafone, operadora que Bonatel distribuye en exclusiva. En cuanto la operadora británica tuvo información de las intenciones de esta compañía se dirigió a ella para comunicarle las implicaciones de su proyecto, según fuentes conocedoras de la situación. A última hora de la noche de ayer, Bonatel rectificaba la información suministrada y confirmada durante el día y anunciaba que no tenía intención de vender iPhone alguno en la feria de hoy. Iván Banaclocha, gerente del citado distribuidor de telefonía móvil, aseguró a CincoDías que no era cierto que tuvieran prevista ninguna acción con el iPhone de Apple y que no tenían ningún terminal de la compañía de la manzana en su almacén. 'No hemos llegado a ningún acuerdo con Apple y no vamos a vender iPhone', sentenció el directivo. Curiosamente, un minuto antes el director comercial de Bonatel, Carlos Moner, dijo a este periódico que tenían 'pensado algo, pero que en vista del revuelo que se había formado la gerencia ha tomado esta decisión refiriéndose a no poner a la venta el iPhone'.

Los teléfonos iban a venderse hoy a 335 euros en una feria tecnológica de Valencia

La acción comercial, pues, murió antes de nacer. Quizás tras conocer los directivos de Bonatel la postura de Vodafone. 'Nosotros ni apoyamos ni alentamos ninguna iniciativa que esté fuera de los marcos establecidos por Apple', aseguró a este periódico un portavoz oficial de la operadora móvil.

Las otras dos empresas salpicadas por la fallida iniciativa tuvieron actitudes distintas. Mientras Telefónica prefirió guardar silencio puesto que el contrato de la operadora con Apple para distribuir el iPhone en España todavía no es oficial, Apple aclaró que no tiene ningún acuerdo de distribución con Bonatel y trasladó el tema al departamento legal de Apple en EE UU. El fabricante del iPhone quiso aclarar que Apple no ha lanzado su teléfono en España y que 'cualquier iPhone que se venda ahora mismo aquí no tiene ningún tipo de soporte técnico ni garantía', comentó el portavoz de la compañía.

Dudas legales sobre la acción comercial de Bonatel

¿Era legal la acción comercial que planeaba Bonatel? Alejandro Negro, socio de Cuatrecasas especializado en propiedad industrial, explica que la clave está en saber dónde ha adquirido este distribuidor los iPhone. 'Si lo han hecho en cualquiera de los países europeos donde ya se comercializa el teléfono, no hay ninguna ilegalidad en venderlos en España'. Según Negro, cualquier producto que ponga un fabricante en un mercado europeo se puede revender en cualquier sitio de la UE. De hecho, comenta, 'se está haciendo, por ejemplo, con medicamentos comprados en España y después vendidos en los Países Nórdicos porque aquí son más baratos'. Otra cuestión es si Bonatel los ha comprado en EE UU. En ese caso sería distinto, señala el socio de Cuatrecasas, porque se estaría produciendo una importación sin la autoridad de la marca.

Negro apunta otro aspecto que podría tener alguna consecuencia legal y es si Bonatel hubiera liberado los iPhone porque habría manipulado el producto.

Móviles importados con una procedencia desconocida

Bonatel, la distribuidora valenciana que ha estado a punto de reventar la exclusiva del iPhone en España, mantuvo durante todo el día el secreto sobre el país de procedencia de los terminales que tenía pensado vender en la feria de Valencia. Y se trata de un dato que hubiera sido de vital importancia en caso de que la acción comercial hubiera llegado finalmente a término y alguno de los afectados, Vodafone, Apple o Telefónica, hubiera denunciado la iniciativa.

Y es que sólo si los teléfonos procedían de Europa, e incluso con matices en este caso, se podría cuestionar la ilegalidad de la medida. Pero tal posibilidad es limitada. Según trabajadores de Bonatel, el teléfono iba a venderse a unos 335 euros. Teniendo en cuenta los precios de venta del iPhone, la distribuidora sólo obtendría algún beneficio si los hubiera comprado en Estados Unidos, porque de otra forma los estaría vendiendo por debajo del precio pagado.

El iPhone cuesta en Estados Unidos 399 dólares que, al cambio, se convierten en unos 261 euros. En Europa, sin embargo, el terminal más barato se encuentra en Reino Unido, donde se puede conseguir por 351 euros. Este precio es superior al de Bonatel y además lleva aparejado un contrato de 18 meses con el operador que lo vende, Telefónica O2. Lo mismo sucede con los móviles que se venden en Francia y Alemania por 399 euros. Sólo en el primero de estos países está a la venta un iPhone liberado -no sujeto a contrato con la operadora que lo vende-, porque así lo exige la legislación gala. Pero el coste del terminal se eleva entonces a 749 euros.

A por diez millones

El ultrafamoso móvil de Apple se ha convertido en un icono de la comunicación con menos de un año de vida y en un regalo para los resultados de las operadoras que lo distribuyen, según las implicadas. Por ello, el objetivo de Apple es vender 10 millones este año.