Cédulas hipotecarias

La crisis inmobiliaria congela el pujante negocio de las cédulas

Jaque a la década fulgurante de las cédulas hipotecarias, los bonos emitidos por entidades de crédito y que están respaldados por toda la cartera de préstamos del emisor. Estos productos sufrieron un parón en 2007, con un volumen neto de emisión de 17.323 millones, una caída del 59,8% sobre 2006.

Son muy poco conocidos para el gran público, pero las cédulas hipotecarias y los fondos de titulización constituyen el mecanismo financiero que ha engrasado la infatigable concesión de préstamos durante la fiebre inmobiliaria de los últimos años. La situación ha cambiado y el mercado de cédulas, que venía de crecer casi un 180% entre 2004 y 2006, se ha secado a velocidad de vértigo. El último boletín del Banco de España pone de manifiesto que la emisión neta (descontados los vencimientos) de estos productos de renta fija pasó de 43.163 millones de euros en 2006 a 17.323 el año pasado; el recorte es del 59,8%.

En AIAF (Asociación de Intermediarios de Activos Financieros), el mercado organizado de renta fija privada española, se reconoce la desaceleración, pero se resta importancia y se manejan otras cifras: las admisiones brutas -el desfase entre admisiones y emisiones suele ser de un mes- a cotización de cédulas y cédulas multicedentes (las que agrupan las pequeñas emisiones realizadas por algunas cajas de ahorro) llegaron a 63.576 millones de euros, frente a los 69.765 millones del ejercicio anterior.

El saldo en circulación al cierre de 2007 superaba los 280.000 millones, un 25% por encima de las cifras de 2006; un año que fue además marcó un récord histórico en la emisión de cédulas. 'Lo que ocurre es que el mercado crediticio se cierra en julio y se cierra para todos. Se cierra en España y se cierra en Europa', explica Pablo Lladó, de la gestora Calyon. Tanto es así, que las admisiones de bonos y obligaciones de renta fija privada alcanzaron en septiembre la redonda cifra de cero euros.

El auge de la titulización

¿Significa esto el final de los productos estructurados de renta fija? Ni mucho menos. Los bonos de titulización, similares a las cédulas, emergen como una nueva herramienta para obtener liquidez en el sistema monetario. Las cifras del Banco de España revelan que las emisiones netas de fondos de titulización fue en 2007 de 111.447 millones, frente a los 68.570 de 2006.

El incremento es del 62,5% y responde a dos razones fundamentales. Una es la propia inercia de las titulizaciones, que llevan toda la década creciendo a tasas de dos dígitos. La otra, la que explica el incremento en el tramo final del año (21.000 millones entre noviembre y diciembre), es que el BCE acepta los fondos de titulización como colateral -garantía- en las subastas de liquidez. Las titulizaciones se comercializan a través de fondos que administran gestoras independientes del emisor. De esta manera, no se ven afectados por el requisito legal de que el volumen de bonos en autocartera no supere el 5% del total emitido y, sin embargo, sí que sirven como aval para pedir dinero al BCE. El peligro de la crisis ha derivado así en una nueva oportunidad para las titulizaciones.