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La innovación española, cada vez más lejos de la media de la UE

España sigue lejos de la media de la Unión Europea en materia de innovación y se sitúa por detrás de países como Chipre, Estonia, Eslovenia, República Checa o Italia, según la clasificación correspondiente a 2007 hecha pública hoy por la Comisión. En este 'ranking', España ocupa el puesto número 17 entre los 27 Estados miembros, uno menos que el año pasado, y queda entre Chipre y Malta.

El informe del Ejecutivo comunitario clasifica a los Estados miembros en cuatro grupos: los líderes en innovación (Suecia, Finlandia, Dinamarca, Alemania y Reino Unido, que están al mismo nivel que Estados Unidos y Japón); los que se sitúan en la media (Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda, Austria, Francia y Bélgica); los ¢innovadores moderados¢ (grupo al que pertenece España con Chipre, Estonia, Eslovenia, República Checa o Italia); y los que recuperan terreno (Malta, Lituania, Hungría, Grecia, Eslovaquia, Polonia, Bulgaria, Portugal, Letonia y Rumanía).

En las diferentes categorías que componen el índice de innovación, los peores resultados de España se encuentran en el capítulo de innovación y empresa, con un nivel particularmente bajo en el indicador de gastos en innovación. Las empresas españolas invierten en innovación sólo el 0,94% de su facturación, frente al 2,15% de media de la UE o al 3,47% en Suecia.

El análisis de la eficacia de la innovación pone de relieve que España está por encima de la media en transformar inversiones en innovación en propiedad intelectual (con una tasa de 143 marcas comunitarias por millón de habitantes frente a 108 de media comunitaria), pero se sitúa por debajo de los Veintisiete a la hora de transformar estas inversiones en aplicaciones.

Entre los puntos fuertes del caso español, el 'ranking' subraya los relativamente buenos resultados en materia de formación. La tasa de población con educación superior es superior a la media comunitaria (el 29,9% frente al 23%), y lo mismo ocurre con el porcentaje de personas que participa en la formación continua (10,4% frente al 9,6%).

En términos generales, la conclusión del estudio es que se está produciendo un proceso de convergencia en el seno de la UE en materia de innovación. Cinco Estados miembros (Dinamarca, Finlandia, Alemania, Suecia y Reino Unido) continúan presentando resultados excelentes que les sitúan como líderes mundiales de innovación al mismo nivel que Estados Unidos y Japón.

Al mismo tiempo, la gran mayoría del resto de países de la UE están recuperando terreno y tres de los nuevos Estados miembros (Estonia, República Checa y Lituania) se encuentran en la buena vía para alcanzar el nivel medio comunitario durante los próximos 10 años.

En todo caso, el estudio deja claro que Estados Unidos conserva un gran avance respecto a la UE en materia de innovación y que el proceso de convergencia que se había iniciado -en particular respecto a las inversiones en tecnologías de la información y la comunicación, la penetración de la banda ancha y la intervención del capital riesgo en el arranque de nuevas empresas- se ha ralentizado recientemente.