Móviles

Ecuador pide a Movistar y a Slim 480 millones para seguir en el país

Pallete y Valbuena, al consejo de Portugal Telecom

A Telefónica le puede salir cara su permanencia en Ecuador con Movistar, su marca de móvil. La licencia que le permite operar expira en otoño y tendrá que poner dinero encima de la mesa si quiere renovarla. Lo mismo le sucede a su archirrival en Latinoamérica, pero compañera de renovación en Ecuador, América Móvil -propiedad de Carlos Slim-, con la diferencia de que la suya caduca este mismo verano.

El coste puede ascender a 700 millones de dólares -unos 480 millones de euros- en conjunto, según anunciaron ayer las autoridades ecuatorianas. Es un 600% más de lo les costó a ambas en la década de los noventa la licencia con la que operan en estos momentos, pero es lo que el Gobierno del presidente Rafael Correa considera que vale una autorización celular por 15 años, con la que luego harán su negocio las implicadas.

Por fuerte que sea la subida, sin embargo, sigue siendo limitada si se compara con los desembolsos milmillonarios que se hicieron en Europa por licencias de móvil a comienzos de 2000, algunas de las cuales no se han llegado nunca a usar.

A pesar del anuncio de Ecuador, la decisión no está cerrada y no está claro cuánto le tocará pagar a Telefónica. En primer lugar, la negociación con el Gobierno sigue en marcha, con lo que puede haber cambios en la cuantía. Tampoco se sabe si se trata de un pago directo o de un compromiso de inversiones. Por último, está el reparto del desembolso entre la española y América Móvil, que fuentes conocedoras de la situación consideran que no puede ser al 50%. Una posibilidad que se baraja es que sea por cuota de clientes y Telefónica tiene 2,5 millones, bastantes menos que su rival. El pago de la operadora, por tanto, podría quedarse en unos 100 millones de euros, según algunos cálculos.

Por otra parte, Telefónica ha decidido ya quiénes serán sus representantes en el consejo de Portugal Telecom (PT). Hace dos semanas, la española anunció la renuncia de António Viana y Fernando Abril, los consejeros en los últimos años, y ayer tocó el turno a los nombramientos. Será dos pesos pesados de la compañía: José María Álvarez-Pallete, director general de Telefónica Latinoamérica, y Santiago Fernández Valbuena, responsable de finanzas del grupo.

Telefónica no ha dado explicaciones para este cambio, que coincide con la dimisión de Viana como director general de la filial española de la compañía. En Portugal Telecom, sin embargo, se ha considerado un gesto de acercamiento, puesto que los dos dimitidos respaldaron, por indicación de Telefónica, la fracasada opa hostil de Sonae contra PT.