Turbulencias en las Bolsas

Paradojas del mercado: filiales que valen más que sus dueñas

Ferrovial, ACS y Sacyr pierden fuelle ante sus participadas

Ferrovial llegó a valer en Bolsa, a media jornada de ayer, menos que Cintra, su filial de autopistas. Las participaciones de ACS en cotizadas están 5.500 millones por encima de su propia capitalización. Y Sacyr Vallehermoso se mueve 1.300 millones por debajo de sus paquetes en la francesa Eiffage y Repsol YPF. En 2008 se acentúa el ajuste de las constructoras a golpe de anuncios de desaceleración.

Los gigantes españoles del sector no dejan de prometer, un año más, resultados récord, pero están muy lejos de generar confianza en Bolsa. Tal es el batacazo en los últimos 12 meses, que las filiales y participadas por empresas como ACS y Sacyr ganan distancia frente a sus propietarias. El de Ferrovial es el último caso, a punto de cerrar ayer a rebufo de su filial de autopistas, Cintra.

La acción del grupo que preside Rafael del Pino concluyó la jornada con una caída del 0,46%, lo que arroja una capitalización de 5.470 millones, frente a los 5.392 millones de la citada Cintra, que llegó a sacar pecho en distintos momentos del día. 'La cotización esta muy lejos del valor real de la compañía por Ferrovial. El mercado da un valor de cero euros a la adquisición de la británica BAA', citan fuentes de Ferrovial.

Aludiendo al gestor británico de aeropuertos, BAA, JPMorgan recomienda paciencia. El 31 de marzo entran en vigor las nuevas tarifas del aeropuerto londinense de Heathrow y Ferrovial tiene en venta tanto las tiendas libres de impuestos como los activos inmobiliarios de BAA.

En este contexto, JPMorgan ve el título de Ferrovial en 53 euros, un 36% por encima del cierre de ayer, pero cinco euros por debajo de su previsión de hace medio año.

Y no es la única paradoja que se da en el parqué español relacionada con el hormigón y el ladrillo. El dinero ha puesto pies en polvorosa huyendo del componente cíclico de la construcción. Y eso a pesar de la alta diversificación de las firmas españolas. Así, los que pasan por figurar entre los mayores grupos del mundo en obra civil y concesiones, valen más por sus inversiones en sectores extraños que por sus propios méritos.

ACS cae en los últimos 12 meses un 16,18%. Su presencia en la española Abertis (24,80% del capital), Unión Fenosa (45,3%), Iberdrola (13,77%) y la constructora alemana Hochtief (25,1%) daba como resultado ayer 17.583 millones de euros. La valoración de esa cesta de inversiones está un 30% por delante de lo que marca ACS en el Selectivo.

'La posición compradora de las constructoras españolas y el parón del sector está penalizando sus acciones', sostiene un analista familiarizado en su día a día con este tipo de valores. Deutsche Bank actualizó ayer mismo su consejo sobre el grupo que preside Florentino Pérez. Su equipo de análisis recomienda 'comprar' acciones de ACS, pero es conservador con el precio objetivo, que pasa a 46 euros desde los 54 anteriores. El banco alemán juzga a ACS más como si fuera un jugador del mercado eléctrico que un grupo de construcción y servicios: 'Ofrece una buena estrategia de negocio debido a su privilegiada posición en las energéticas españolas'. ACS estaba tasada ayer a 34,12 euros por título.

Pero si hay un paradigma del proceso de adelgazamiento de la construcción en Bolsa, ese lo representa Sacyr, con una pérdida del 58,1% en 12 meses. Su posición en Repsol, por la que amasa minusvalías latentes, vale casi tanto en el parqué como el 100% de la constructora. Su capitalización alcanza los 5.621 millones, frente a los 5.127 millones en que tasa la Bolsa el 20% en Repsol.

'Sacyr sigue pagando el gran esfuerzo realizado para convertirse en primer accionista de Repsol, una empresa sujeta a los vaivenes del precio del petróleo, y la opa lanzada por Eiffage, donde no está claro aún el precio que tendrá que pagar hasta que no concluya el entramado judicial en que se encuentra inmersa', citan fuentes del mercado.

UBS ha recortado el precio objetivo para Sacyr hasta los 22 euros y avisa sobre una deuda, al cierre de 2007, de 19.200 millones, 3,4 veces su actual capitalización. Más críticos aún son los analistas de Inverseguros, donde se mantiene que Sacyr 'se equivocó' en Repsol, donde está teniendo que aportar garantías adicionales al crédito firmado para desembarcar en la petrolera.

En un momento de gran volatilidad, los sectores regulados, como el eléctrico, y los que están sujetos a tarifas estables, como el de las autopistas, sirven de refugio. Las constructoras llevan más de un año convencidas de ello. Sus accionistas, también.

A pocos euros vista

Las seis constructoras con presencia en la Bolsa española (ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, OHL y Sacyr) suman una capitalización de 41.379 millones. Participan en 11 cotizadas de distintos sectores. Esos paquetes valían en Bolsa ayer 39.026 millones de euros.

Fortis rebaja el precio objetivo de FCC

De 89 euros por acción a 71 euros como precio objetivo. Para Fortis Bank la cotización de FCC, que marcó ayer 43,75 euros con una subida del 0,9%, aún cuenta con terreno para la revalorización, pero no tanto como apreciaba la misma entidad en el segundo semestre de 2007.

Fortis valora en su análisis la ralentización del sector de la construcción en contra de la constructora que controla Esther Koplowitz. Sin embargo destaca su rentabilidad por dividendo (5,3%), un PER (veces que el beneficio por acción se encuentra incluido en el precio) de 11 veces y la alta generación de caja.

El mercado espera la publicación del plan estratégico de la compañía, en el que se prevé un mayor peso de la actividad en el exterior, de la que depende actualmente el 40% de la facturación del área de construcción.