Lealtad, 1

Munición para los cazadores

El tan manido refrán que dice 'a río revuelto ganancia de pescadores' cobra todo su sentido en mercados tan inestables como los de este comienzo de año. Mientras el pánico se apodera de la gran mayoría de los inversores, otros, más pacientes, tratan de sacar partido de la situación.

Cuentan los analistas de Inversis en una nota que a lo largo del mes de enero se cerraron operaciones de fusión y adquisición a nivel mundial por valor de 85.000 millones de dólares, un 46% menos que en el mismo mes de 2007. 'Febrero empieza, sin embargo, con fuerza, con el anuncio por parte de Microsoft de una opa sobre Yahoo!', comentan.

No sería de extrañar que veamos nuevas operaciones de calado similar al de estos gigantes tecnológicos, a la vista de la caída que han sufrido muchos valores y las numerosas gangas que, probablemente, se han creado.

Porque, aunque es verdad que la situación económica para los próximos meses es incierta, también lo es que los balances de las compañías no financieras están en plena forma, lo que constituye músculo para el que compra o va a ser comprado.

Es cierto, también, que se ha complicado bastante el asunto de la financiación. El estrangulamiento del mercado interbancario hace que, por el momento, la financiación de operaciones sea asunto destinado a los más sólidos y solventes del mercado. Pero también la Reserva Federal está abaratando el precio del dinero a un ritmo desconocido en años, para tratar de combatir la previsible recesión económica. El dinero barato es munición para los cazadores.

En momentos de pánico los mercados sobrerreaccionan y los inversores no hacen distingos. Todo cae con la misma intensidad, tanto las empresas con problemas como las más virtuosas.

Es tarea del buen inversor saber discernir entre el grano y la paja y aprovechar esas caídas monstruosas para tomar posiciones. Eso sí, navegar a contracorriente requiere mucha sangre fría, la cabeza muy despejada y la paciencia del santo job.