Valores

Las eléctricas, de nuevo en primer plano

La pelea por el control de Iberdrola no ha hecho más que empezar. Promete ser una dura batalla, en la que los pequeños accionistas también pueden beneficiarse

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola

El mapa eléctrico español, que de nuevo está en revisión, recuerda de forma recurrente la historia de la península balcánica. Fusiones, particiones, cambios de aliados, de perímetros o de fronteras son palabras que vuelven a formar parte de los informes que los bancos de negocios hacen estos días sobre el futuro de algunas de las compañías que lo conforman: Iberdrola, Fenosa y, en menor medida, Gas Natural.

También las posibles operaciones corporativas en torno a estas empresas guían la estrategia de gestores de fondos y otros inversores que toman posiciones en ellas desde que el 24 de enero se conociese que la francesa EDF había irrumpido en Iberdrola con la compra de derivados equivalentes al 2,9% del capital. Y sin obviar que otras empresas europeas, como la alemana Eon, pueden estar seguir el camino emprendido por el líder galo.

Para calibrar el impacto de estos movimientos no hay más que ver los cambios en las cotizaciones de las dos principales protagonistas. Desde el 24 de enero la empresa que preside Ignacio Sánchez Galán se ha disparado en Bolsa más de un 33%. Y Fenosa y ACS lo han hecho un 10% y un 7%.

Si el detonante de este proceso ha sido el interés de EDF por las eléctricas españolas, las posibles maniobras de ACS no se han quedado a la zaga. Al mercado ha vuelto la idea de que la constructora no va a permanecer eternamente siendo el primer accionista de Fenosa, con un 45,3% del capital, y de Iberdrola, con un 13%, sin mover ficha.

Y como encontrar financiación para lanzar una oferta es ahora difícil y el éxito de una fusión por intercambio de acciones es improbable, más teniendo en cuenta la diferencia de tamaño entre Fenosa e Iberdrola, ACS buscaría apoyo en EDF para opar a esta última. Sería como repetir la alianza Enel-Acciona.

Los expertos consideran además que ese pacto tiene sentido. 'Esta operación sería muy positiva para ACS y EDF. A la constructora le permitiría reorganizar sus participaciones en el sector eléctrico; se quedaría con la mayoría de Fenosa en la que se integrarían los activos de Iberdrola que no pasasen a EDF ', señala Antonio López, de Fortis.

El peso que vuelven a tener los competidores de otros países es destacado por Víctor Peiró, director de análisis de Caja Madrid. 'El sector energético está pendiente de consolidación en España, y si los políticos no dejan que se cree una gran empresa española, los extranjeros tomarán posiciones', asevera.

También Julián Coca, de Inversis, cree que el sector eléctrico español está en el punto de mira de varias empresas europeas, aunque añade que previsiblemente la clave de cualquier transacción esté en la estrategia que ACS siga. Como otros analistas considera la posibilidad de que alcance un acuerdo con el líder eléctrico francés. Como consecuencia, la constructora se haría con gran parte de los activos eléctricos de Iberdrola en España, especialmente los de energías renovables.

Desde BNP Paribas, Juan José Ruiz aporta otro posible diseño a una reordenación que parece imparable: la compra por ACS-Fenosa del 31% del capital de Gas Natural en manos de Repsol. Agrega que Eon, tras el fracaso en Endesa, puede buscar una nueva oportunidad. En este contexto, afirma que Fenosa es la empresa con más potencial.

Pero como destaca Julián Coca, no se va plantear ninguna operación concreta hasta después de las elecciones del nueve de marzo, aunque no descarta que los interesados sigan tomando posiciones. Y Peiró concluye que el visto bueno del Gobierno es necesario. Aunque con el panorama actual, con el precedente de Endesa y todas las fuerzas implicadas en marcha, el resultado esta operación es aún una incógnita.

Blindajes y otras protecciones

Iberdrola tiene restringido el derecho de voto al 10%, que se eliminará en caso de opa si la contraprestación haya sido en efectivo y va a ella dos tercios del capital. Y si la oferta es total o en parte en valores deberá acudir el 75% del capital. La dirección de Iberdrola cuenta en principio con el apoyo de algunos de sus accionistas, como BBK, Bancaja y otras cajas. No obstante, se estima que esas entidades están de retirada de las eléctricas.

El mercado ya baraja precios

Aunque quede tiempo por delante y las cotizaciones pueden modificarse sensiblemente, desde algunas entidades cifran el valor de Iberdrola cara a posibles opa u opas. Fortis da a sus acciones un precio de 10,75 euros, pero sus expertos consideran que la prima que se ofrezca deberá ser superior al 25%. Se basan en que la compañía que lance la oferta deberá enfrentarse previsiblemente a la oposición del equipo directivo. La recomendación es comprar. De Fenosa señalan que sería la gran beneficiada, ya que pasaría de una cuota del 15% en el mercado español al 30%. Aconsejan comprar.

Los analistas de Goldman Sachs estiman que los accionistas de Iberdrola deberían recibir una significativa prima. Incluso, sin los efectos de operaciones corporativas, le da un recorrido en Bolsa del 30% en un año.

Y Víctor Peiró, de Caja Madrid, recuerda que las operaciones hostiles se han demostrado que son muy costosas en términos de tiempo y que requieren primas más altas. Galán lanzó esta semana la idea de 20 euros por título.

Aunque queden meses hasta que la operación empiece, Julián Coca, de Inversis, no descarta que el impulso en Bolsa para los valores afectados continúe. Añade que se comportarán mejor que el mercado.