Diario de a bordo

Tiradores contra el mercado

La subida del yen, otra amenaza para la Bolsa.

En 1864, en plena Guerra de Secesión en EEUU, las tropas del general John Sedgwick estaban preocupadas por las noticias que indicaban que había varios francotiradores enemigos emboscados. Sedgwick decidió dar un ejemplo de valor a sus soldados, se subió a una pequeña ondulación del terreno y gritó moviendo los brazos: 'Están tan lejos que no podrían dar ni a un elefante'... Fueran sus últimas palabras, pues en ese mismo instante, sin dejarle terminar la frase, una bala le atravesó la cabeza.

Muchos analistas piensan que las Bolsas emularon, en esta turbulenta semana de pesadilla, al general Sedgwick. Parecía que los soportes mayores de largo plazo en los 13.000 puntos del Ibex estaban lejanos; sin embargo, como podemos ver en el gráfico de la derecha, fue decirlo y en un solo día fueron atravesados a la baja, fulminados de un balazo. Además del temor a la recesión y la crisis de crédito, había otros francotiradores vendedores apostados, con nombre y apellidos, como hemos conocido en la rocambolesca historia de la semana, según la cual un trader suicida de Société Générale perdió casi 5.000 millones de euros, posición que tuvo que ser cerrada por el banco en los primeros días, posiblemente contribuyendo al desplome general que luego fue seguido de un rebote no menos brutal.

La situación es complejísima, y otro francotirador apostado tiene mucho que ver en la formación del gráfico de la semana, aunque no lo parezca. Estamos hablando del gráfico del euro contra el yen. ¿Qué tiene que ver algo tan extraño y alejado de nuestra vida cotidiana con el desplome de las Bolsas? Pues mucho más de lo que parece.

Si se fijan, la primera línea de soporte está en 158, que el euro lo perdió frente al yen en la semana previa al desplome. Y ahí otro de los francotiradores comenzó a disparar el lunes. ¿Por qué? Porque la pérdida supuso que importantes hedge funds y grandes inversores que tenían compradas acciones -entre otros activos-, financiadas en préstamos en yenes que tienen los tipos muy bajos (algo muy de moda entre las manos fuertes), ante la depreciación de la divisa tuvieran que cerrar rápido tanto el crédito como las acciones europeas compradas con dichos préstamos. Dicen los operadores que este fenómeno se dispararía de manera muy violenta y sería muy perjudicial para las Bolsas si se perdiera el soporte mayor en 150. Algo similar sucede con el franco frente al euro (tienen el gráfico a la derecha).

Algunos piden árnica al BCE. Curioso como a finales del 2000 ni el BCE ni la Fed se daban cuenta de la crisis que se avecinaba a nivel mundial. De hecho, el BCE estaba en pleno ciclo de subida de tipos, que duró hasta el 5 de octubre; no reaccionó a la agresiva bajada de tipos de la Fed de primeros de año del 2001, igual que ahora; y no inició el ciclo de bajadas de tipos hasta el 10 de mayo de 2001, viéndose obligado a actuar con rapidez. ¿Sucederá lo mismo? Tras estas turbulencias gigantescas, el mejor consejo para el inversor medio parece seguir siendo el esperar fuera hasta ver si de verdad se calman las cosas.