Divisas

La crisis bursátil lleva el yen al récord desde mayo de 2005

La expectativa de un cierre masivo de posiciones apalancadas en yenes está llevando a máximos la cotización de la divisa nipona respecto al dólar. La cotización del yen marcó en la jornada de ayer el nivel más alto frente desde mayo de 2005, en 104,97 yenes por cada dólar. Algunos expertos señalaban que el mercado teme que la fortísima caída de los mercados acabe con el llamado carry trade, mecanismo utilizado por los hedge funds en los últimos años mediante el que se endeudan en Japón -aprovechando los tipos bajos, al 0,5%- para invertir en otras áreas. El cierre de posiciones por la crisis lleva a los inversores a cancelar los préstamos en yenes, elevando la demanda de la divisa japonesa.

Algunos expertos comentaban, también, que la propia subida del yen podría obligar de hecho a la cancelación de posiciones para evitar que los hedge funds se vean atrapados entre una caída de las rentabilidades por un lado y un encarecimiento del crédito -el efecto yen fuerte- por el otro.

Frente al euro, el yen también ha subido más del 7% desde la última semana de 2007, si bien el nivel, 153 yenes por euro, es similar a los registrados en agosto y febrero del año pasado, precisamente dos momentos de turbulencia bursátil.

La moneda japonesa, además, también se beneficia, lógicamente, de las expectativas cada vez mayores de una recesión en EE UU, y del recorte de tipos recién practicado por la Reserva Federal. Aunque el precio del dinero en Japón es prácticamente nulo, el diferencial ha pasado de 375 puntos básicos a 300, y el mercado espera otro recorte dentro de sólo una semana.

El euro da tregua y pierde los 1,46

El dólar dio señales de vida ayer frente al euro, después de que el recorte de tipos de la Fed de la víspera, de 75 puntos básicos, le hiciera retroceder el 1,1% en el mayor declive diario en al menos un año.

La divisa europea cedió la cota conquistada el martes de los 1,46 dólares y perdió ayer el 0,44%, hasta los 1,4564 dólares. La rebaja de tipos, que viene restando atractivo al dólar, es también una posibilidad que el mercado contempla en Europa.