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La división en el consejo de la CMT retrasa la regulación de la nueva red de 'telecos'

La división en el consejo del regulador de las telecomunicaciones, la CMT, ha retrasado la aprobación de la normativa que regirá las nuevas redes de fibra. Estaba previsto que en noviembre se adoptaran las líneas maestras, pero no hubo acuerdo en la reunión del consejo.

Es un tema complejo, del que depende buena parte del desarrollo a corto plazo del sector de las telecomunicaciones y, precisamente por ello, se está buscando el máximo consenso, así como el grado más alto posible de concreción y corrección técnica y legal.

El problema es que estos requisitos están reñidos con la velocidad. El resultado es que la nueva regulación para las redes de fibra de última generación, capaces de dar ADSL a 100 megas, como la que proyecta Telefónica, se está retrasando. La CMT prometió el pasado septiembre dar un anticipo al sector en noviembre, una especie de libro blanco para que las compañías conocieran por dónde iban a ir los tiros de la normativa y pudieran adaptar sus estrategias.

Pero noviembre de 2007 terminó hace ya unas semanas y se ha iniciado un nuevo año sin que de la CMT haya salido guía de regulación alguna.

Propuesta de normativa

Y no es porque no se haya intentado. Los servicios del regulador han trabajado de forma intensa para sacar el trabajo adelante. De hecho, entre finales de noviembre y principios de diciembre terminaron una propuesta de resolución de libro blanco, que se presentó al consejo de la CMT para su aprobación, según aseguran fuentes de la industria. Si los consejeros hubieran dado su visto bueno, el sector ya tendría en sus manos las líneas maestras de regulación que se aplicarán a las nuevas redes de alta velocidad y el retraso hubiera sido sólo cuestión de días.

No fue así. El consejo se mostró dividido y la reunión terminó sin acuerdo, explican fuentes conocedoras de la situación. La CMT ha declinado hacer declaraciones.

La posible segregación de la red de telefonía fija de Telefónica, al igual que se ha hecho en Reino Unido, fue uno de los motivos de discordia. En algunos consejeros han hecho mella los resultados de la consulta pública realizada al sector, donde grandes operadores, como Vodafone, han pedido que la separación funcional llegue a España como única forma de garantizar una competencia efectiva. También la recomendación de la Comisión Europea de que éste sea el camino ha afectado a las opiniones.

Pese a estos apoyos, todo apunta a que la CMT mantendrá su criterio como institución y dirá que no a la segregación, por lo menos en este primer momento. Pero como lo que se busca es el máximo consenso y el mínimo de votos particulares, se está intentando redactar un texto lo más pactado posible.

Otros aspectos que llevaron a rechazar la resolución de diciembre fueron de tipo más técnico, con peticiones de mayor concreción legal.

Tras el desacuerdo del último mes de 2007, los servicios de la CMT están redactado una nueva resolución que incluya los cambios solicitados.

El regulador sigue comprometido con la máxima celeridad, así que no se descarta que el consejo estudie el nuevo texto este mismo jueves o el próximo. Pero eso no implica que se apruebe, ya que otra vez dependerán de la posición de los consejeros.