Valor refugio

El carácter de refugio catapulta el oro a un nuevo máximo

El arranque del oro en 2008 está superando las previsiones. Ayer llegó al récord de los 867 dólares la onza, cuando la media de los expertos apuntaban a que este año se cerrase en los 900 dólares.

Pese a que el rally vivido durante 2007 posibilitó que el oro cerrase un 31% más caro que en el año precedente, los expertos sostienen que ese metal precioso mantiene su atractivo como valor refugio en una etapa como la actual con significativas incertidumbres en los mercados. Y si la media de las previsiones de los expertos apuntan a que la onza de oro alcance los 900 dólares cuando concluya 2008 -con una subida del 8% respecto al cierre de 833 dólares de 2007- las alzas del 3% experimentadas en estas dos últimas jornadas ya absorben un 30% de la revalorización proyectada para todo el año.

Ha sido, por tanto, un buen estreno para el metal dorado, que parece dar la razón a los expertos de Credit Suisse, UBS, Citigroup, Deutsche Bank o Goldman Sachs, entre otras entidades, que se que han apuntado a la tesis de que el brillo del oro no se había apagado. Pero más aún a los que están en la parte más alta de las previsiones. Es el caso de Graham Birch, gestor de BlackRock -entidad participada por Merrill Lynch-, quien ha señalado que ese metal puede llegar a los 1.000 dólares la onza, si además del tirón de la demanda se tiene en cuenta que las empresas mineras no tienen actualmente capacidad para hacer frente al incremento del consumo.

Otros analistas se centran en las incertidumbres políticas. 'Esto es la culminación de todo sobre lo que hablábamos el año pasado'', señala John Kilduff, subdirector de gestión de riesgo en MF Global, de Nueva York. 'Varios problemas geopolíticos se han deteriorado, especialmente en Nigeria y Pakistán. Las materias primas se han convertido en refugios en un mundo peligroso', concluye.

Dólar, inflación y volatilidad

Tras el atractivo del oro como valor en el que los inversores buscan protección se encuentran la debilidad del dólar, el temor a la inflación y las incertidumbres que pesan sobre otros activos. En este contexto se basan los expertos de Credit Suisse para señalar que es probable que el rally del metal amarillo prosiga en 2008. Y añaden que otro previsible factor a su favor es que los países de la OPEP sigan refugiándose en el oro ante los vaivenes del dólar y otras divisas. Otros analistas apuntaban, asimismo, a que los fondos se están posicionando en diversas materias primas, especialmente en oro y crudo. Todos destacan que la crisis geopolíticas están también reforzando el poder del oro. Los datos históricos juegan a favor de este argumento: el récord precedente -850 dólares la onza- se alcanzó en enero de 1980 cuando el Ejército soviético invadió Afganistán. El anterior se había producido un año antes, en enero de 1979, tras la revolución iraní de Jomeini. No obstante, los asesores subrayan que el oro es muy volátil, tanto en años alcistas como bajistas, por lo que es un buen elemento pero de diversificación.