Mercados

La Bolsa abre el ejercicio pendiente de la crisis 'subprime'

Los analistas confían en una subida del 10% y en los grandes valores

Compañía de gran capitalización, con liquidez para su contratación en Bolsa, atractiva rentabilidad por dividendo y escaso endeudamiento. Este es el retrato robot del tipo de valores que podrán seguir dando alegrías a los inversores en 2008, un año que se presenta con elevadas dosis de volatilidad y que parte de la incertidumbre de cuál será el desenlace definitivo de la crisis subprime que estalló el pasado verano.

La opinión más extendida entre las firmas de análisis es que la sangre no llegará al río y que Estados Unidos eludirá la recesión económica, para alivio del conjunto de los mercados internacionales. Los grandes mercados emergentes recogerán el testigo de la mano de EE UU y serán los claros motores del crecimiento económico mundial. Pero para que se confirme el diagnóstico de moderado optimismo que, con los dedos cruzados, pintan los analistas, es necesario que se desenmascare por completo el alcance de las hipotecas basura estadounidenses.

El primer trimestre del año dejará momentos clave que marcarán el curso del conjunto del año. Será cuando se conozcan los resultados correspondientes al ejercicio de 2007 de los grandes bancos internacionales, que ya habrán tenido tiempo de rastrear activos hipotecarios de baja calidad en sus balances. Y será también una vez más el momento de los bancos centrales, que tendrán que afinar al máximo en sus decisiones sobre tipos de interés y contribuir a que el mercado interbancario recupere la confianza, después de que las multimillonarias inyecciones de liquidez realizadas hasta el momento no hayan conseguido aplacar la crisis de crédito.

El mercado tendrá que afrontar por tanto un claro escenario de desaceleración, aunque sin que se cuestione que 2008 volverá a ser un año alcista para la Bolsa española, el sexto consecutivo. Las previsiones, con pies de plomo, son de un avance en el año para el Ibex de alrededor del 10%, sin perder en ningún momento de vista la situación del mercado de crédito. La firma BPI reconoce que, a pesar de su positiva visión para 2008, hay factores que pueden modificar repentinamente esa previsión, como un empeoramiento severo de las cifras macroeconómicas, la prolongación de la crisis de crédito, un mayor deterioro del esperado en el mercado de la vivienda en España y una revisión a la baja de las estimaciones de resultados. De hecho, el ritmo de generación de resultados es uno de los aspectos que más inquietan a los expertos puesto que una desaceleración contribuirá a elevar los multiplicadores a que cotizan las compañías. Aun así, el consenso prevé unos crecimientos de resultados en la Bolsa española en 2008 de alrededor del 10% pero, con unos ratios más caros si los beneficios se moderan, habrá aún más presión para realizar una acertada selección de valores.

En términos generales, el pronóstico para el Ibex es alcista. Deutsche Bank apuesta por un Ibex al cierre de 2008 en los 17.500 puntos; Urquijo apunta hacia los 17.000 y Caja Madrid Bolsa, hacia los 17.400 puntos. Telefónica y Santander y BBVA -pese a las turbulencias que rodean al sector bancario- son las apuestas mayoritarias, a las que se suman también constructoras como ACS y Ferrovial, duramente castigadas y con buenas perspectivas de beneficios.

Previsiones con pies de plomo

En contra

Crisis de crédito. Es el azote de los mercados. Su continuidad dependerá de los resultados que publique la banca en el primer trimestre y de si serán capaces de devolver la confianza al interbancario.

Volatilidad. Después de cinco años de Bolsa alcista, no se prevé para 2008 un cambio de ciclo, aunque sí un contexto de volatilidad permanente.

Sector inmobiliario. La economía española deberá demostrar en 2008 su capacidad para resistir al declive del ladrillo y sus consecuencias en la creación de empleo y en el pago de las hipotecas.

A favor

Dividendo y resultados. La retribución al accionista será uno de los grandes reclamos en la selección de valores. Los resultados se moderarán, pero podrían crecer a un ritmo del 10% en 2008.

Crecimiento. La economía se desacelera, aunque el mercado se resiste a pensar en una recesión en Estados Unidos. España crecerá al 3,1%, según la previsión del Gobierno, más optimista que la de las entidades financieras.

Petróleo. Recortará posiciones al entorno de los 75 dólares el barril, aunque muy pendiente de la situación geopolítica.

Euro y crudo rebajarán la presión

2007 ha dejado máximos históricos no sólo en la Bolsa sino también en el euro y el petróleo que, a diferencia de la renta variable, sí prometen moderar su ímpetu en los próximos meses. Credit Suisse afirma que en la actualidad el dólar está infravalorado en un 30% frente al euro y prevé que se aprecie entre los 1,36 y 1,38 a final de 2008, para alivio de las compañías exportadoras europeas y españolas.

El petróleo también soplará a favor de la Bolsa, después de acercarse con peligro a los 100 dólares por barril. Citi espera un retroceso hasta alrededor de los 75 dólares en los próximos seis meses y Credit Suisse lo sitúa en los 72,5.