'Telecos'

Las firmas de cable podrán cobrar un extra a Telefónica por uso de las redes

Es el pulso más importante que ha enfrentado a Telefónica con sus rivales de cable y han ganado estas últimas. La CMT ha decretado que podrán cobrar al ex monopolio un sobreprecio del 30% por uso de red.

Hasta ahora, la simetría reinaba en el mundo de las telecomunicaciones fijas. Telefónica tenía unos precios oficiales y regulados que cobraba a sus rivales por uso de red y los competidores que tenían infraestructuras facturaban lo mismo al ex monopolio en la circunstancia contraria. Es decir, cuando un cliente de Ono, por ejemplo, llamaba a otro de Telefónica, el coste para las operadoras era idéntico que si la comunicación fuera a la inversa.

Este equilibrio se rompió en marzo de 2006. La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) declaró a Telefónica operadora dominante en el mercado de redes de telefonía fija y determinó que, por su situación de poder, el precio que cobraba por dejar su infraestructura y el que pagaba a otros no tenía por qué ser el mismo.

Lo que se aprobó ese día fue que las operadoras que tuvieran red de acceso directo a los clientes al margen de Telefónica -las firmas de cable, principalmente- pudieran cargar al ex monopolio un sobreprecio hasta de un 30%.

Las compañías beneficiadas no tardaron mucho en hacerlo. Más o menos dos meses después de la decisión de la CMT, Telefónica tenía ya sobre su mesa las peticiones de Ono, R, Telecable y Tenaria y todas ellas solicitaban cobrar el máximo permitido.

Telefónica no lo recibió de buen grado. El ex monopolio estableció negociaciones con ellas para intentar llegar a un acuerdo en los precios, pero las operadoras de cable no aceptaron rebajas. Ante esta situación, Telefónica apeló a la CMT y buscó su amparo con el argumento de que las tarifas que pedían eran demasiado altas.

Más de un año y medio después, el conflicto acaba de terminar. La CMT ha resuelto y lo ha hecho a favor de las operadoras de cable. En una resolución del pasado 4 de diciembre, a la que ha tenido acceso este diario, el regulador exige a Telefónica que pague a Ono, R, Telecable y Tenaria el extra que reclaman y no sólo a partir de esta decisión, sino desde el inicio del conflicto.

La CMT ha decidido que el cable tiene derecho a cobrar los nuevos precios desde el momento que cada una pidió su aplicación a Telefónica. El ex monopolio, por tanto, tendrá que pagar atrasos de un año y medio a cada una de ellas y con intereses de demora.

Un pago cada vez más alto por la suma de clientes

La decisión de la CMT sobre las liquidaciones asimétricas entre operadoras no es eterna. Se aprobó en 2006 y se puede cambiar en las revisiones que el regulador está obligado a hacer cada dos años de los mercados analizados. Si el ejercicio pasado decidió que Telefónica era dominante en el mercado de redes, el año que viene puede considerar que sus rivales han crecido lo suficiente como para que la competencia se libre sin necesidad de asimetrías.

Pero la duda se planteará en la próxima revisión. Lo que está establecido ahora es que las operadoras de cable pueden cargar un extra y por primera vez desde que se aprobó empezará a aplicarse en la práctica. Y esta penalización para Telefónica depende en gran medida de lo bien que lo hagan sus rivales. Si tienen pocos clientes, serán también escasas las ocasiones en las que un usuario del ex monopolio llame a otro de un competidor y también lo será en consecuencia el pago que tenga que hacer. Si estas firmas suman abonados, el gasto cada vez será mayor.