Construcción

Isolux construirá una planta eléctrica en Argentina por 460 millones de euros

La séptima constructora española, Isolux, será la encargada de levantar una planta de generación eléctrica de carbón en el Río Turbio (Patagonia, Argentina), proyecto dotado con 460 millones. La empresa gallega también espera antes de que finalice el año la adjudicación definitiva de la primera línea ferroviaria de alta velocidad, Buenos Aires-Córdoba, por un valor de 900 millones.

El eje México-Argentina-Brasil sigue engordando la cuenta de resultados de Isolux. Su último logro ha tenido que esperar la investidura de la nueva presidenta de Argentina, Cristina Fernández, quien ha rematado este fin de semana la adjudicación de la planta de generación eléctrica por medio de carbón más austral del mundo. La central se ubicará en la localidad de Río Turbio, en Patagonia, aprovechando la presencia del único yacimiento argentino de carbón. El presupuesto total es de 460 millones de euros.

Isolux ha ganado el proyecto en consorcio con la ingeniería local Tecna, de la que es primer accionista con un 50% del capital desde 2006, y la española Gehsa, especializada en este tipo de trabajos. La constructora presidida por Luis Delso participa de forma directa con un 90% del capital de la sociedad y prevé generar 1.500 empleos en los picos más altos de la obra.

La planta de Río Turbio, cuyo plazo de construcción es de 42 meses, tendrá capacidad (240 megavatios) como para cubrir la demanda de energía de 800.000 argentinos, según Isolux. La mayor parte de la potencia generada se colocará en el sistema de interconexión nacional.

Uno de los requerimientos ha sido la preservación del medio ambiente de la región, para lo que ha propuesto la tecnología de lecho fluido, 'una de las más sofisticadas para la combustión de carbón', cita la empresa, que además destaca un 'nulo consumo de agua del río Turbio, la inexistencia de efluentes líquidos procedentes de una planta industrial y mimetización con el entorno natural'.

En el proceso de licitación para este contrato llave en mano, Isolux ha utilizado su experiencia con dos obras de calado en Latinoamérica: el ciclo combinado de Rosarito (220 MW), en México, y el cierre del ciclo combinado de Loma de Lata (180 MW), en la propia Argentina.

El modelo para la empresa española ha sido la planta de Elcho, en Polonia, cuya producción arrancó hace tres años. Los principales suministradores serán europeos, entre ellos la finlandesa Foster Wheeler, primer proveedor de calderas de lecho fluido. Isolux se acogerá a la normativa europea, la más exigente del mundo, en emisiones de gases tóxicos. Su objetivo es estar un 90% por debajo del nivel exigido por el Banco Mundial.

La presidenta Cristina Fernández acudió hasta Río Turbio para firmar una actuación que abre, según el Gobierno, toda una cascada de inversiones en infraestructuras para modernizar el país. En el acto celebrado el viernes, madrugada del sábado en España, Fernández recordó que la mina de carbón de Río Turbio llegó a estar el serio riesgo de cierre.

A la espera de firmar otros 900 millones con Alstom

El peso de Argentina seguirá creciendo en 2008 en las operaciones de Isolux. La constructora participará, junto a la francesa Alstom y las argentinas Iecsa y Emapa, en la construcción de la primera línea de alta velocidad de Sudamérica: el trazado de 710 kilómetros entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba. El contrato, valorado en unos 900 millones de euros, está pendiente de la adjudicación definitiva, que podría llegar en los próximos días.

Isolux cerraría de este modo una recta final de año brillante. Resultó adjudicataria, de nuevo con Alstom, del tranvía de Omán, por 345 millones; y ha sido clasificada para entrar en el negocio de las autopistas en India, donde irá a dos concursos para la concesión de sendos peajes que suman una inversión de 647 millones.