Francia

Eiffage afronta protestas sindicales por la marcha del primer ejecutivo

La dimisión de Benoit Heitz, durante los últimos ocho meses director general de la constructora francesa Eiffage, participada en un 33,3% por Sacyr, sigue sembrando dudas. Cinco sindicatos galos exigen más luz sobre una renuncia que fue explicada en términos de 'motivos personales', pese a los resultados récord de la empresa, la proximidad de fuertes retos en el mercado local de infraestructuras y en pleno enfrentamiento judicial con Sacyr.

El peso político de los empleados en el accionariado de la tercera constructora francesa, Eiffage, se ha convertido en un arma de doble filo para el presidente de la compañía, Jean-François Roverato. La plantilla cuenta con el 22,2% del capital y se sienta en el consejo de administración. Pero su habitual consenso con la cúpula directiva atraviesa un momento de crisis, según fuentes cercanas a la empresa gala.

En el pasado, los responsables de Eiffage han esgrimido la defensa de sus trabajadores como uno de los motivos por los que se oponen a la entrada de Sacyr, que controla el 33,3%, en el Consejo de Administración. Su intención es evitar que la española 'segregue alguna de las actividades para vender', dice la versión oficial. Pero ahora son los propios empleados quienes piden explicaciones por un presunto desencuentro entre el presidente no ejecutivo de la empresa, Roverato, y el recién dimitido Heitz, quien dejó vacante la dirección general el 7 de diciembre.

Cinco sindicatos que representan a la plantilla de Eiffage (CGT, CFDT, FO, CFTC, CFE-CGC) han tomado una postura conjunta al tachar de 'despido' el adiós de Heitz. Los representantes de los trabajadores estiman que la 'decisión es incomprensible' a la vista de un aumento en el volumen de los negocios y en plena expansión internacional.

Los sindicatos añaden que detrás de la renuncia, 'por conveniencia personal', según esgrimió Heitz echando mano de la diplomacia, hay causas no argumentadas. Ante la presunción de que la empresa está siendo opaca con sus accionistas, los sindicatos han llamado a la plantilla a 'boicotear' las reuniones del consejo de administración mientras no se entreguen nuevos detalles.

Consultada por esta postura, Eiffage ha preferido ahorrar en contestaciones. 'No es momento de ofrecer más argumentos que los que ya se han dado', comenta un portavoz oficial.

Sacyr se queda al margen

Sacyr no ha recibido información alguna, ni antes ni después de ser reconocida por Eiffage, sobre la dimisión de Benoit Heitz. Un directivo que en su última comparecencia ante los medios, a finales de noviembre, expresó su 'máximo respeto' por la firma española y por su presidente, Luis del Rivero.

En Madrid han preferido mantenerse al margen de la polémica suscitada en el consejo de administración de Eiffage, al menos oficialmente. Pese a esa postura de ahorrar fuerzas para las batallas judiciales que se avecinan, en Sacyr, según ha podido saber este periódico, no son ajenos al devenir del caso Heitz. En el seno de la constructora se plantean dos escenarios con un Roverato de nuevo al mando de Eiffage. La primera interpretación es que el ejecutivo se encuentra cada vez más sólo en su encrucijada contra los accionistas españoles tras la pérdida del que fue señalado como su delfín. La segunda, más negativa para sus intereses, es que Roverato ha tomado de nuevo las riendas ejecutivas y la guerra puede recrudecerse.

De momento, ha sido otra fuerza sindical, Sud Autorutes, la que ha echado un capote a Sacyr exigiendo al presidente que ofrezca explicaciones sobre la situación del contencioso con la española. Ayer mismo trascendió que el Gobierno español pretende que el contencioso se solvente antes de la próxima cumbre hispano francesa, el 10 de enero. Según Europa Press, el Gobierno está dispuesto a colaborar intermediando con el francés para facilitar una salida, que podría ser la venta de su participación o su canje por activos.

Un comunicado emitido por Sud Autorutes habla en términos de 'máxima confusión' en la cúpula de Eiffage y argumenta que el abandono del consejero delegado da 'un golpe brutal a la imagen de unidad que difunde Roverato'.

'Lo peor que le puede pasar a Roverato es perder el apoyo de los empleados. Me consta que estos no han entendido la dimisión de Heitz ni la vuelta del presidente no ejecutivo a la primera línea de gestión tras cobrar 11 millones en stock option en su retirada', cita un analista del mercado galo de la construcción.

Sobre el relevo de Heitz, será la comisión de nombramientos y remuneraciones la que 'dirigirá el proceso de selección del futuro director general', según ha señalado Eiffage en el único comunicado que ha emitido sobre este caso. Una de las incógnitas reside en el futuro de Jesús Contreras, consejero delegado de Eiffage en España y adjunto a la dirección para Europa. Distintas fuentes ven en este joven directivo un futuro prometedor. Su padre ya estuvo en la empresa y es una figura del agrado de la plantilla, el único pero puede ser su relación cercana a Heitz.

Derechos de voto

Rayet pide a los tribunales la invalidación de la junta de Eiffage en la que se denegaron los derechos de voto a 89 accionistas españoles que suman el 17,5% del capital. Entonces se les acusó de actuar en concertación. La AMF ya ha eximido a Rayet.

Rayet se defiende el viernes

Los abogados de Rayet trabajan con la vista puesta en el próximo viernes, 21 de diciembre, cuando deberán defender la postura de la empresa frente a las acusaciones de concertación con otros accionistas españoles para tomar el control de Eiffage.

Una vez que el regulador francés de los mercados financieros (AMF) sacó a la constructora española de la lista de compañías presuntamente concertadas, Rayet trata de que el Tribunal de comercio de Nanterre impugne los puntos aprobados en la Junta de Accionistas de abril de este año. En esa reunión se denegaron derechos de voto a una firma que tiene más del 4,2% del capital de Eiffage y a la que se reconoce un peso del 0,33%.

Los argumentos de la compañía que preside Félix Abánades esgrimirán el próximo viernes que sus inversiones se realizaron hasta dos meses antes que las de Sacyr o Luis Portillo. Además, la constructora española ha tenido que demostrar su solvencia como inversora y la cimentación de su cambio de estrategia a finales de 2006, cuando vende su promotora e invierte 800 millones en Astroc, Antena 3 y la citada Eiffage. 'Nuestra participación en Eiffage es meramente financiera', reiteran fuentes de Rayet.

Ante el Tribunal, los abogados esperan que quede establecida una fecha para la vista definitiva.